A pesar de su sencillez, ya que parece una evolución de la clásica redecilla para cazar mariposas, hasta la fecha «no hemos encontrado nada parecido en todo el mundo», ha asegurado Martínez a Efeverde.
Este invento, cuyo nombre oficial de registro es Artilugio mecánico para atrapar insectos, funciona en dos fases: «primero atrapando al insecto y luego cerrando la trampa» con una tela corredera gracias a la fuerza mecánica que aplica un muelle que se desliza por unos raíles, una vez que el usuario lo libera con un solo dedo.
El prototipo, confeccionado con materiales sencillos y de forma artesanal, puede capturar «todo tipo de insectos, desde el mosquito tigre hasta una abeja, una cucaracha, una libélula…, pero también ratones, murciélagos, ranas, peces y cualquier animal de pequeño tamaño que quepa en la trampa», afirma Martínez.
Sus principales ventajas son «la ecología y la higiene…, no es necesario matar ni dañar al insecto, ni utilizar insecticidas o electricidad para su uso».
Martínez busca ahora a través de su web http://www.atrapes.es un inversor que permita el desarrollo técnico y la comercialización masiva de su invento que, una vez en el mercado, «calculo podría estar a la venta a un precio de unos cuatro euros».




