Así se desprende de un estudio de la Universidad de Stanford, en el que ha colaborado el investigador del Basque Centre for Climate Change (BC3) Unai Pascual y que publica este viernes la revista Science.
La naturaleza está perdiendo fuerza para proteger a las personas
El estudio señala que la naturaleza está perdiendo su capacidad de proteger a las personas ante las consecuencias de riesgos cada vez más frecuentes debido a la contaminación del agua, fenómenos tormentosos en la costa y cultivos poco polinizados.
[box type=»shadow» ]Pascual ha explicado a EFE que la investigación se ha realizado con datos de Integrated Valuation of Ecosystem Services and Trade-offs (InVest) basándose en información de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), del que el investigador es copresidente de evaluación. [/box]
Se calcula que 4.500 millones de personas se verán afectadas en todo el mundo por la contaminación del agua, 5.000 millones por las pérdidas de producción agrícola, y más de la mitad de la población mundial que vive en zonas litorales se verá afectada por el ascenso del nivel del agua de los océanos.
África y el sudeste asiático los más perjudicados
Según la investigación, África y el sudeste asiático son dos de las zonas que sufrirán más los impactos de la intensificación de la agricultura, la contaminación del agua y los fenómenos meteorológicos en el litoral, aunque 200 millones de personas en zonas de Norte y Sudamérica estarán expuestos también a estos efectos, según el investigador del BC3.
Pascual reconoce que la población «empieza a entender lo que sucede, pero también que no se está haciendo lo necesario para la reducción de emisiones a la atmósfera».
Eso supone que «no se llegará a las cero emisiones para final de siglo», con lo que se evitaría un aumento de la temperatura global por encima de los dos grados.
[box type=»shadow» ]Con las “evidencias recogidas en todo el mundo”, los investigadores han elaborado un mapa interactivo mundial sobre las contribuciones de la naturaleza al bienestar de las personas a escala global. [/box]
El mapa, elaborado con una nueva tecnología basada en código abierto, permite ver las zonas en las cuales las personas se benefician más de las contribuciones de la naturaleza y las más vulnerables al cambio climático, sobre todo por la degradación de los ecosistemas.
Aumentar la sostenibilidad y la equidad
Esta herramienta ofrece la información necesaria para hacer frente a los peores escenarios que proyectan los modelos climáticos actuales y avanzar hacia un futuro donde el desarrollo humano a nivel mundial requiere aumentar la sostenibilidad y equidad.
Pascual ha destacado que “el análisis evidencia que la actual gobernanza ambiental a nivel local, regional e internacional está fallando cuando se necesita dirigir inversiones estratégicas para proteger los ecosistemas y las poblaciones humanas ubicadas en las regiones más vulnerables del planeta.
El estudio forma parte del trabajo del grupo Natural Capital Project, del Stanford Woods Institute for the Environment (EEUU) y ha sido patrocinado por Marianne and Marcus Wallenberg Foundation.
En él se urge a todos los organismos responsables de la gestión de los ecosistemas a adoptar medidas urgentes, porque de lo contrario, según Pascual, los ecosistemas serán incapaces de seguir proporcionando un seguro natural sobre las necesidades básicas de los humanos: alimentos, agua e infraestructuras”. EFEverde