El 50,7 % de los españoles la utiliza con alguna frecuencia, mientras que un 22,7 % de las personas de entre 70 y 79 años la usa, según datos del Barómetro de la Bicicleta en España de 2019 de la Red de Ciudades por la Bicicleta.
La ONU la define como una forma de desplazarse «simple, asequible, limpia y ambientalmente sostenible».
A los mayores les permite «mantener la actividad física» e incluso «llegar en mejores condiciones de salud a esa edad», ha afirmado en una entrevista con Efe el secretario general de la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (Ambe), Jesús Freire, con ocasión del día mundial de este vehículo.
[box type=»shadow» ]Además, utilizar este medio promueve ciudades «más amables, al tener menor circulación de vehículos de motor», y resulta «mucho mejor» para que personas con esta edad «circulen en bicicleta activamente a que lo hagan en un coche de puerta a puerta».[/box]
Medio de locomoción que también proporciona una «gran autonomía», dado que es «más fácil para mayores moverse en bicicleta», algo más accesible, ya que «solo el 51 % de los españoles tiene acceso al coche privado, y en el caso de los mayores es menor», señala Freire.
Para aquellos con una edad avanzada o con una movilidad reducida, existen otras «múltiples opciones» de bicicletas que «se adaptan al uso de cada persona», destaca la gerente de ConBici -coordinadora en defensa de la bicicleta y representante de los usuarios-, Laura Vergara.
Una de ellas es la bicicleta eléctrica, que «supone menor esfuerzo y amplía la capacidad de desplazamiento», añade, además de otras alternativas, como los triciclos que «eliminan la dificultad de equilibrio» o las ‘handbike’ o triciclos manuales, que se impulsan mediante la fuerza de los brazos.
Otra iniciativa es ‘En bici sin edad’, que consiste en «un triciclo adaptado en el que los mayores se sientan en la parte delantera, mientras que en la trasera conducen y pedalean personas de una red de voluntarios», señala Vergara.
«Ya no hace falta mirar a países como Holanda, Alemania o Dinamarca», añade Jesús Freire, países representativos de este medio de transporte, aunque en España hay ciudades como Sevilla, Valencia o Barcelona que, según Freire, disfrutan de «vías ciclistas segregadas, de calidad, donde cada vez más personas utilizan la bicicleta».
Sin embargo, reclama la necesidad de «políticas públicas y mayor inversión para que todas las ciudades tengan la estructura necesaria» y cualquier persona pueda desplazarse en este medio de transporte. Freire especifica que las ayudas para su compra ya existen «en países del entorno», como Francia, Portugal e Italia. EFEverde




