La recolecta ha tenido lugar durante tres jornadas en las sierras sorianas de Urbión y Cebollera, donde se ha hecho acopio de un total de 446 especímenes y 4 ejemplares de cada uno de ellos- uno para cada entidad implicada: el Real Jardín Botánico de Madrid (RJB) el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y las universidades de Salamanca y A Coruña.
Algunas de estas muestras se estudiarán «en detalle», ya que «representan un elemento novedoso y de interés taxonómico para la flora de esta zona de la geografía nacional”, ha señalado Leopoldo Medina, conservador de plantas vasculares, en un comunicado del Real Jardín Botánico de Madrid.
Favorecer el conocimiento científico
Medina ha calificado el trabajo de recolección botánica como «una de las mejores herramientas para el conocimiento de la flora y biodiversidad vegetal de un territorio«, ya que generan los «materiales de investigación» con los que luego pueden trabajar los herbarios de las universidades e instituciones científicas.
Cuando distintos herbarios trabajan en equipo y aprovechan sus sinergias, «los resultados son más efectivos y tienen mayor alcance y rendimiento en el conocimiento científico de nuestra flora», según el Real Jardín Botánico de Madrid.




