Los proyectos se basan en el intercambio de conocimientos sobre la explotación, la utilización y el almacenamiento de carbono, según ha anunciado el secretario de Estado estadounidense, John Kerry.
Ambos países también se han comprometido a adoptar estándares de eficiencia más severos para el combustible de los vehículos.
«Con estas acciones conjuntas esperamos enviar un mensaje claro: los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, comprometidos a promover un crecimiento económico con bajas emisiones de carbono».
Pacto climático global
La lucha conjunta y el consenso entre estos dos países será determinante en la firma y el éxito el año que viene de un pacto climático global que sustituya al Protocolo de Kioto, un acuerdo que EEUU no ratificó en parte porque no exige a los países en vías de desarrollo que reduzcan sus emisiones de carbono.
«Siendo los dos mayores consumidores energéticos del mundo, China y Estados Unidos en conjunto tienen un papel determinante en la reducción de las emisiones y en el desarrollo de un futuro con energías limpias», ha manifestado Kerry.
China pide a los países desarrollados que establezcan mecanismos de financiación para ayudar a las naciones más pobres a reducir las emisiones, algo a lo que Estados Unidos se muestra reticente.
«No se trata de que un país obligue al otro, sino que es la propia ciencia la que es exigente con todos nosotros, y en este sentido hemos trabajado durante estos dos días», ha resaltado Kerry. EFEverde




