«En los países en vías de desarrollo, la población costera enfrenta no solo desafíos para sobrevivir el aumento del nivel del mar, sino que además tienen cada vez un menor acceso a recursos marinos que son la base para su bienestar, economía y cultura», afirmó la viceministra de Aguas y Mares, Haydée Rodríguez.
La funcionaria añadió que los «beneficios del carbono azul almacenado en el suelo y raíces por siglos, la protección de la biodiversidad marina y el apoyo a las comunidades costeras, representan una triple ganancia para las soluciones basadas en la naturaleza y este tipo de alianzas en la lucha contra el cambio climático».
Respaldo científico
La llamada Alianza Internacional para las Áreas Marinas Protegidas, la Biodiversidad y el Cambio Climático tendrá el respaldo científico de representantes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y de la Alianza de Ciencia y Tecnología Marina de Escocia.
La iniciativa trabajará con líderes mundiales para entregar información y herramientas necesarias que fomenten y visibilicen la contribución de las Áreas Marinas Protegidas como claves para mantener o restaurar la resiliencia de los ecosistemas en un clima cambiante y sus efectos positivos para la biodiversidad.
Según las autoridades, los hábitats marinos y costeros conservan la biodiversidad y entregan abundantes servicios ecosistémicos, como la protección contra tormentas y control de la erosión, producción de alimentos, oportunidades de empleo, turismo y recreación.
Además, pueden proteger hábitats de carbono azul, incluyendo marismas, pastos marinos, manglares y el fondo marino, que permiten el almacenamiento del carbono atmosférico en el largo plazo.
Humedales costeros
«Los humedales costeros, manglares y algas marinas, o carbono azul proveen fijación de carbono a largo plazo y de forma medible (…) Este ecosistema dentro de las áreas marinas protegidas son clave en el mantenimiento del adecuado balance del océano y en el proceso de resiliencia del mar», expresó Rodríguez.
Para Costa Rica, la colaboración internacional es fundamental para lograr los beneficios climáticos, ya que están comprometidos a explorar sinergias, intercambiar conocimiento y experiencia, y a trabajar en conjunto para abordar vacíos en el conocimiento científico que permitan promover a las áreas marinas protegidas como herramienta para combatir el cambio climático. EFEverde




