La publicación es «un grano de arena más» para hacer frente a los planes del Gobierno y caminar hacia la soberanía energética, ha señalado durante la presentación del documento el presidente de Amigos de la Tierra, Víctor Barro.
El actual modelo es «ineficiente, sucio y obsoleto», ha destacado el responsable de energía de Amigos de la Tierra, Héctor de Prado, porque durante la distribución «se pierde» parte de la electricidad producida.
Con el objetivo de acercar a la ciudadanía la independencia energética, en la publicación explican las diferentes modalidades de instalaciones renovables y además recogen diez proyectos reales en los que ya se utilizan este tipo de fuentes.
Uno de los motivos que ha llevado a Amigos de la Tierra a editar este documento es la disconformidad con la reforma energética que plantea el Gobierno, que ha puesto «en peligro» algunos de los proyectos renovables.
El Real Decreto de Autoconsumo, presentado en julio y todavía pendiente de aprobación, introduce el «peaje de respaldo», una carga económica que tendrán que pagar los que se produzcan su propia energía y estén conectados a la red eléctrica.
Esta regulación es contraria al sentido común y a las políticas comunitarias pero responde a los intereses del oligopolio de las eléctricas, ha indicado De Prado.
Diez proyectos renovables reales
Los proyectos publicados utilizan diferentes tipos de energías renovables y van desde instalaciones independientes (como el centro de educación ambiental de «As Corterizas», en Ourense) a otras conectadas a la red, como el restaurante Lasal del Varador en Mataró (Barcelona).
Durante la presentación, también se ha expuesto el caso del municipio de La Serna (Palencia) que hace diez años realizó la instalación de 450 kW de placas fotovoltaicas y actualmente, a consecuencia de los cambios legislativos, están pagando más que lo que logran ingresar.
Josep Puig, presidente de la asociación Eurosolar España y colaborador de la publicación, ha resaltado que, aunque los lobbys eléctricos «entorpezcan» el advenimiento de las renovables, la tecnología ya existente puede dar a la gente el «dominio de la energía» por lo que ha animado a la ciudadanía a resistir. EFE




