El representante de pueblo yanomani, Mauricio Icimaweteri Yanomani en Madrid.EFE/Juan Carlos Hidalgo

AMAZONÍA BRASIL

Defensores ambientales de Brasil buscan apoyos en Europa para reducir los impactos en la Amazonía

Publicado por: mluquillas 31 de mayo, 2022 Madrid

Defensores ambientales del pueblo yanomani de Brasil se reúnen este martes con la vicepresidenta tercera del Congreso de los Diputados, Gloria Elizo, y con otras entidades españolas para exponer problemas como la deforestación o la contaminación y buscar que no se importen productos de territorios devastados.

España es la última escala de la delegación brasileña que ha recorrido seis países europeos tras visitar el Reino Unido, Francia, Luxemburgo, Alemania y Suiza, lugares donde han mantenido reuniones con políticos, legisladores, estudiantes y ongs para buscar apoyos y soluciones para afrontar la deforestación y la contaminación a la que están sometidos sus territorios por actividades madereras, agroganaderas, la pesca o la minería.

Violación de los derechos indígenas

"Queremos vivir en paz en nuestros territorios", ha asegurado el representante del pueblo yanomani, Mauricio Icimaweteri Yanomani, en entrevista con EFE en la sede de la organización Survival en Madrid, tras pintar su rostro para tener presente a los espíritus de la selva amazónica donde vive y denunciar la violación de los derechos indígenas "desde hace muchos años", pero acentuada con el Gobierno del actual presidente Jair Bolsonaro.

Mauricio Icimaweteri ha explicado que lo que pretenden es dejar un "mensaje más cercano" tanto a las autoridades como a los consumidores europeos sobre las consecuencias del consumo de minerales como el oro, que gracias a la actividad de los garimpeiros (minería ilegal) y de los proyectos aprobados por el Gobierno brasileño, su territorio yanomani, demarcada oficialmente en 1991 y que abarca unos 9,5 millones de hectáreas, está en riesgo por la deforestación y la contaminación.

Deforesetación, minería y contaminación

El representante del pueblo yanomani, Mauricio Icimaweteri Yanomani, en una entrevista con EFE en la sede de la organización Survival en Madrid. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Según el representante yanomani, la minería es un problema que existe actualmente en todos los países por donde se extiende la Amazonía, y los pueblos originarios como el suyo están sufriendo las consecuencias de la contaminación por mercurio, un elemento químico que se utiliza en estas explotaciones, lo que ha diezmado su salud, la seguridad alimentaria, el agua, el suelo y el aire, pero también la muerte de los animales y los insectos, su fuente de alimentación.

Mauricio Icimaweteri, representante de la Asociación Yanomami Kurikama de los ríos Marauiá y Preto-Amazonas, es agente de Salud Indígena y líder Yanomami del xapono Ixima, ubicado en el río Marauiá, en el municipio de Santa Isabel do Rio Negro, en la Amazonía brasileña, ha denunciado además que muchas mujeres y niños han sido atacados y asesinados.

Por ello, pretende exponer toda esta problemática y presionar para que se "minimicen los impactos de los proyectos en territorios yanomani" y que los consumidores conozcan de primera mano que, por ejemplo, el oro que se vende en Europa "proviene de territorios donde no se respetan los derechos indígenas".

A todos estos problemas se suma "la falta de asistencia sanitaria del Gobierno brasileño", tanto en la pandemia como antes y después de la misma, lo que provoca, por ejemplo, desnutrición o que el 80 % de los integrantes de la aldea de Mauricio Icimaweteri hayan padecido malaria.

Asimismo, ha señalado que las actividades ilícitas de la minería están "aliadas con el narcotráfico" o el comercio de alcohol, lo que está provocando conflictos entre las propias aldeas del pueblo yanomani.

Mauricio Icimaweteri ha subrayado que entre los yano (yanomani) hay preocupación porque "el planeta tierra  está mutando" gracias a la acción de los hombres, "percibimos que el planeta está contaminado", pero "nadie sabe lo que va a suceder de seguir con este ritmo de polución" y "los napos (la humanidad) no perciben eso", aunque ha dicho, algunos estudiantes y jóvenes se preocupan "qué va a ser de su futuro".

Peligros de la legislación en estudio

El sociólogo Silvio Cavuscens, nacido en Suiza pero asentado desde hace más de 40 años en Brasil donde trabaja en la defensa de los pueblos amazónicos y coordinador de la Asociación Servicio y Cooperación con el Pueblo Yanomani (Secoya), ha explicado a EFE que actualmente existe el riesgo de que el Gobierno brasileño saque adelante dos proyectos de ley: la PL 191, que de aprobarse abriría la minería en territorios indígenas y la ley de Marco temporal, que negaría el derecho a la tierra reconocida hasta 1988 a los pueblos indígenas e impediría el regreso a sus territorios a quienes tuvieron que huir por estas amenazas.

Cavuscens ha explicado que en Brasil quedan 700 territorios sin demarcar, una situación que está "destribalizando" las poblaciones, que se ven obligadas a huir a las ciudades "donde malviven desprotegidas por las autoridades del país", y hay unos "400.000 indígenas abandonados.

Asimismo, ha denunciado que "se han descubierto unas 44 pistas clandestinas para la explotación del oro y muchas otras en propiedades privadas para dar apoyo a la minería". Existe una "articulación de buscadores de oro con la droga, lo que implica clandestinidad e ilegalidad".

Ha recordado que el 70 % del comercio del oro se produce en Ginebra, por lo que ha insistido en la importancia de seguir la trazabilidad de los productos, sobre todo de los que provengan de tierras indígenas en la Amazonía.

Por su parte, la investigadora de Survival, Sarah Shenker, ha incidido en que "la mejor forma de preservar el territorio yanomani -que cumple 30 años de demarcación-, es manteniendo fuera de los territorios a los invasores como pescadores, madereros, mineros e incluso el turismo".

Ha recordado que los yanomani están distribuidos en Brasil y Venezuela y aún existen unos cien pueblos que han expresado su deseo de no ser contactados.

Shenker ha manifestado que la teoría de la conservación del 30 x 30, es decir conservar el 30 % de la naturaleza terrestre y marina para 2030 "dejará a muchos pueblos indígenas fuera de sus territorios".  EFEverde