La economía circular ha suscitado un interés creciente en los últimos años. De ser una preocupación de tan solo unos pocos ha pasado a ser una prioridad para empresarios, responsables políticos y gobiernos enteros, incluida la Unión Europea que en diciembre de 2015 aprobó un ambicioso Plan de Acción para la Economía Circular con la intención de dar respuesta a los desafíos del cambio climático y el desarrollo sostenible, al mismo tiempo que pretendía fortalecer la cohesión social y la integración en la UE.




