Así lo ha decidido este miércoles la Comisión de Transición Ecológica de la Cámara Baja, que ha aprobado una Proposición No de Ley (PNL) para pedir a las instituciones europeas una «mejora» de la propuesta de reglamento con que la Comisión Europea busca minimizar la deforestación causada en terceros países por la comercialización de productos dentro de la UE.
La PNL, iniciativa del Grupo Parlamentario Republicano, ha salido adelante con 18 votos a favor, 5 en contra y 13 abstenciones.
Aunque la propuesta de reglamento de la CE es, para la diputada de ERC María Carvalho, «un gran paso», la parlamentaria ha recalcado que «decenas de organizaciones de la sociedad civil la han acogido con moderada satisfacción», en vista de «deficiencias» como que «se olvida de ecosistemas distintos a los bosques, como las sabanas o los humedales, esenciales para la acción climática y la biodiversidad».
«La soja para alimentación animal ha causado más deforestación que cualquier otro importado en la UE entre 2005 y 2017», ha apuntado Carvalho, quien ha agregado que «alrededor del 70 % de esa destrucción se concentró en un bioma crítico: la sabana de El Cerrado, de Brasil».
Ha señalado otras carencias del reglamento, como que no considere el caucho entre las materias primas reguladas, o la «falta de protección de los derechos humanos» que se vulneran en el acaparamiento de tierras y otras actividades ligadas a la deforestación.
Carvalho ha advertido de que «sería un pésimo mensaje» para la ciudadanía que la propuesta europea se aprobara con estos «grandes coladeros», «deficiencias deliberadas» que pueden agravar el problema del cambio climático, ha asegurado.
También desde el Grupo Parlamentario Popular, Diego Gago ha resaltado la importancia de frenar la deforestación y la degradación forestal, ambos «factores importantes en el calentamiento global y en la pérdida de biodiversidad».
«La FAO calcula que entre 1990 y 2020 se perdieron 420 millones de hectáreas de bosque, una superficie mayor que la de la UE», ha incidido Gago, quien ha subrayado además la necesidad de recoger «cláusulas espejo» en el reglamento para impedir que la regulación ambiental de la UE revierta en una «competencia desleal» en otros países que no la cumplan y en la «desprotección de nuestra industria”.
Por su parte, el diputado de Unidas Podemos Juantxo López de Uralde, cuyo grupo ha secundado la PNL, ha recordado que «España es uno de los países de la UE que más soja procedente de deforestación amazónica importa» y, por ello, en su opinión, el tema «nos debe vincular y preocupar especialmente».
«No podemos mirar para otro lado y pensar que protegiendo el medio ambiente aquí está todo hecho, sino que tenemos que reducir nuestro impacto en terceros países», ha sentenciado.
Desde el Grupo Socialista, Helena Caballero ha alabado los pasos que ha dado la UE para atajar el problema de la deforestación importada y ha explicado que su formación se ha abstenido dada la «urgencia» para poner en marcha el reglamento europeo «cuanto antes».
Desde VOX, Francisco José Contreras ha rechazado la PNL, al considerarla «una manifestación más del viejo reflejo progre de la culpa blanca». EFEverde




