El glaciar Perito Moreno, situado sobre la cordillera de Los Andes, límite natural entre Argentina y Chile, y es uno de los pocos del mundo que se mantiene estable, sin retroceder como consecuencia del calentamiento global.

Días cruciales para los glaciares argentinos

El Gobierno argentino pretende abordar en los próximos días la reforme de la Ley de Glaciares, una iniciativa muy criticada por las organizaciones ecologistas y que incluso suscita dudas sobre su constitucionalidad. 

Según un comunicado de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), más de 85 constitucionalistas y académicos enviaron una carta al Congreso advirtiendo que el proyecto del Ejecutivo para reformar la Ley de Glaciares, que se debatirá en sesiones extraordinarias, es inconstitucional y regresivo porque reduce protecciones vigentes y vulnera los presupuestos mínimos del artículo 41 de la Constitución argentina.

Señalan que la iniciativa, que podría llegar al Senado esta misma semana, permite a cada provincia decidir qué glaciares y ambientes periglaciales proteger, lo que desmantela el enfoque nacional, vacía de contenido el Inventario Nacional de Glaciares y pone en riesgo el agua dentro y fuera de cada jurisdicción, generando desigualdades y potenciales conflictos interprovinciales.

Citan además la doctrina de la Corte Suprema que ratifica el carácter operativo de los presupuestos mínimos ambientales y alertan que el cambio sentaría un precedente peligroso para todo el andamiaje de leyes ambientales.

La ley vigente, aprobada hace 15 años, establece un base nacional de protección de glaciares y ambiente periglacial, crea el inventario y prohíbe actividades que puedan afectarlos, en especial minería e hidrocarburos.

Según esta organización, Argentina tiene cerca de 17.000 masas de hielo, pero su superficie se redujo un 17% en la última década, en línea con la pérdida acelerada de hielo global (estudio en Nature 2025).

Organizaciones como FARN, Greenpeace, Aves Argentinas, AAdeAA–CAJE y Jóvenes por el Clima rechazan cualquier cambio que debilite la ley, advirtiendo que no traerá desarrollo sostenible sino mayor vulnerabilidad climática, pérdida de agua, impactos sociales y costos económicos crecientes.

 

 


 

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Director de EFEVerde.