Dos ejemplares de murciélago de herradura pequeño @Miren Aldasoro.

El murciélago de herradura, un gran aliado contra plagas: se come hasta 264 gramos por noche

Un estudio ha constatado el papel que desempeñan los murciélagos de herradura a la hora de luchar contra plagas que afectan a cultivos de alto valor , sobre todo cuando estas «explotan», y ha descubierto que, además, pueden «alertar» de la presencia de especies desconocidas en una determinada región y que, por tanto, no están siendo objeto de control por parte de los agricultores.

Para llevar a cabo la investigación, publicada en la revista de acceso abierto PLOS One, expertos del departamento de Zoología y Biología Celular Animal de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad del País Vasco, analizaron la «dieta» de seis colonias de murciélagos de herradura de País Vasco y Navarra.

El objetivo, evaluar cuantitativamente su depredación para comprender mejor el valor de los servicios ecosistémicos que proporcionan, según sus responsables, que entre los descubrimientos destacan que estos murciélagos consumen de manera constante una variedad de especies plaga, que ese consumo se correlaciona con brotes de estas especies y que algunas eran desconocidas en la zona.

Para los científicos, los datos ponen de manifiesto el valor de los murciélagos como indicadores sensibles de las comunidades de insectos actuales y emergentes, así como de posibles plagas, ya que pueden detectar y consumir especies que podrían pasar desapercibidas o no ser monitoreadas mediante los métodos convencionales de muestreo humano.

Hasta 264 gramos de insectos por noche

El estudio se ha centrado en poblaciones de dos especies: murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrumequinum) y murciélago pequeño de herradura (Rhinolophus hipposideros), ambas cavernícolas pero que que se adaptan muy bien a zonas humanizadas, por lo que es habitual encontrarlos en edificios antiguos o abandonados.

La principal diferencia entre las dos radica en su tamaño que, a su vez, implica que cacen presas de distintas dimensiones y que sus necesidades energéticas, es decir, la cantidad de comida que requieren por noche, varíen proporcionalmente, ha explicado a EFE Verde la autora principal del estudio, Miren Aldasoro.

A nivel general, se calcula que en una sola noche, un murciélago consume entre el 30 y el 70 % de su peso corporal.

En el caso de un individuo de murciélago grande de herradura, la ingesta es entre 7 y 16 gramos de insectos por noche, cantidad que en la temporada activa (periodo de cría de 5 meses), aumentaría 264 gramos de plagas, según el estudio, basado en el análisis de heces.

Por su parte, un ejemplar de murciélago pequeño de herradura, comet entre 2 y 5 gramos de insectos al día, peso que durante la temporada activa sube a unos 82 gramos.

La fuerza del grupo se mide por toneladas

El verdadero potencial económico y ecológico se ve cuando actúan en grupo (colonias) durante los 5 meses de la temporada de cría, ha subrayado la experta.

Así, las colonias más activas de murciélago grande de herradura pueden llegar a consumir hasta 79,28 kilos de plagas en esos 5 meses, y las de murciélago pequeño hasta 12,18 kilos.

«Si sumamos la población total de estas dos especies en toda el área de estudio (País Vasco y Navarra), el consumo total de insectos plaga podría rozas las 3 toneladas (3.000 kilos) durante la temporada reproductiva», ha afirmado .

Cultivos  y plagas

Del estudio se desprende que los cultivos comerciales que reciben un mayor beneficio protector frente a las plagas gracias a los murciélagos son: viñedos (muy beneficiados por la enorme ingesta de orugas y polillas nocturnas), frutales y árboles de frutos secos (como manzanos, perales, nogales, castaños, etc.) y horticultura y hortalizas diversas.

De la investigación se desprende también que los murciélagos centran su dieta principal en insectos que sufren grandes brotes poblacionales y los grupos y especies más consumidos son:

Polillas de la fruta y la madera: Destacan especies del género Cydia o carpocapsas (como Cydia fagiglandana o Cydia pomonella, plagas de frutos secos y manzanas) y Zeuzera pyrina (la polilla del ovejero, que ataca frutales y olivos).

Gusanos cortadores y polillas de los viñedos: Mariposas nocturnas de los géneros Agrotis (como Agrotis segetum, A. ipsilon, A. puta) y Noctua (Noctua pronuba, Noctua comes), que son graves plagas agrícolas.

La polilla del plátano (Opogona sacchari): Fue la especie más consumida por ambas especies de murciélago en algunas localidades (llegando a representar hasta el 15% de la presencia total de plagas en una semana). Esta plaga no estaba registrada oficialmente en el catálogo de plagas para la España continental, aunque sí había sido detectada en las islas Canarias, Portugal y Francia.

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa).

Cuidar sus refugios y educar sobre la especie

Ante estos datos, los autores subrayan la importancia de proteger los refugios naturales de los murciélagos, así como de instalar refugios artificiales y mantener la heterogeneidad del paisaje, ya que estos factores son cruciales para preservar los servicios ecosistémicos que prestan.

Además, alertan de la necesidad de mejorar la educación pública sobre la importancia ecológica de los murciélagos, ya que una mayor concienciación y una percepción positiva pueden respaldar las acciones de conservación y la estabilidad de las poblaciones a largo plazo. EFE Verde

 

 

 

 


 

Imagen de Ana Tuñas Matilla

Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.