El perfume de los ciervos

Las susodichas glándulas contienen almizcle, una sustancia marrón, tan amarga como volátil, muy apreciada por la alta perfumería y la cocina oriental por su aroma afrodisiaco.

Aunque hoy se produce de forma sintética, antaño había que matar a este simpático animal, del que actualmente no abundan muchos ejemplares, para poder extraer esta sustancia tan poderosa.

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Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.