Unos manifestantes portan el nudo antitrasvase, símbolo de la Plataforma en Defensa del Ebro (PDE),

El presupuesto del canal Segarra-Garrigues sufrió una desviación del 81%, denuncia PDE

Con un coste inicial de 1.103.005.582 euros (más el IVA del 16 % incluido en 2002), el Segarra- Garrigues «es la mayor inversión realizada en Cataluña después del tren de Alta Velocidad», explica la PDE.

 

Según subraya la PDE, la Generalitat de Cataluña asume al 100 % los gastos de concentración parcelaria y la red de distribución a pie de finca y un 50 % de la red de transporte -el otro 50 % corre a cargo del Estado-.

 

Indirectamente, además, la Generalitat también financia las inversiones para la distribución de riego en cada parcela (aspersores, pivotes, goteos, etc) a través de una línea de crédito especial en entidades financieras del Instituto Catalán de Crédito Agrario (ICCA) , además de otras ayudas a fondo perdido incluidas en el contrato global de explotación.

El canal Segarra-Garrigues

En un principio, el canal Segarra-Garrigues planteaba la puesta en regadío intensivo de cerca de 70.000 hectáreas, pero dado que la zona afectada tiene un gran valor ambiental como zona esteparia, la Comisión Europea, a través de diferentes denuncias y procedimientos de infracción, aumentó la superficie de zonas ZEPA hasta cerca de 60.000 hectáreas.

 

Sin embargo, el proyecto «en ningún momento se ha redimensionado para adaptarse a este cambio de usos del suelo, que a la vez también provocarán una reducción de necesidad de recursos hídricos», lamenta la PDE.

 

La denuncia de la Plataforma en Defensa del Ebro alerta a la fiscalía, entre otras cosas, sobre la «puesta en marcha de zonas de riego en zonas ZEPA que vulneran la directiva de hábitats», y la «viabilidad ambiental del proyecto y las afecciones que este caudal tendrá en espacios naturales de la Cuenca del Segre, Noguera Pallaresa y Delta del Ebro».

También, «la afección a las aguas subterráneas y superficiales, la viabilidad económica del proyecto y de la explotación de regadío, la carga financiera que esta obra representa para la Generalitat de Cataluña y el destino final del agua del Segarra- Garrigues».

 

La PDE sostiene que «el sobrecoste de la instalación y explotación unido al sobredimensionamiento tanto en la infraestructura como en la reserva del recurso generará un excedente de agua que los usuarios podrán vender a otros usuarios con mayor capacidad de pago, como puede ser el abastecimiento metropolitano de Barcelona», lo que supondría un trasvase entre dos cuencas diferentes como son la del Ebro y las internas de Cataluña. EFEverde

 

 

 

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Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.