En la mitología griega, Europa era la bella hija de Agenor y Telefasa, reyes de Tiro, y terminaría dando su nombre al continente europeo, después de que Zeus se enamorara perdidamente de ella, se metamorfoseara de toro blanco con cuernos en forma de luna, la raptara y se la llevara hasta Creta.
Una vez allí, Zeus asumió de nuevo su forma humana y ambos consumaron su unión bajo la sombra de unos plátanos.Desde entonces estos árboles nunca pierden sus hojas en invierno.
La leyenda dice que más tarde Zeus recreó la forma del toro blanco en las estrellas que actualmente se conocen como la constelación Tauro.