A Cofrentes le siguen Trillo (Guadalajara) con 7, Ascó I (Tarragona) con 6, Vandellós II (Tarragona) con 5, Ascó (Tarragona) con 4, Almaraz 1 (Cáceres) con 3 y Almaraz 2 (Cáceres) y Garoña (Burgos) con 2, respectivamente, según un comunicado de CSN.
En la última década, 2011 fue el año con mayor número de notificaciones con 69, seguido de 2015 con 57 y 2012 con 49, mientras en 2020 se notificaron 24.
De acuerdo a la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (INES) se produjeron 37 notificaciones de las cuales cinco se consideran anomalías, es decir de nivel 1, y 32 están por debajo de la escala sin significación para la seguridad.
Los incidentes de nivel 1 están relacionados con la «sobreexposición de una persona del público por encima de los límites anuales reglamentarios; problemas menores en componentes de seguridad, con importantes medidas de defensa en profundidad pendientes de aplicación, o pérdidas o robos de fuentes radiactivas, de dispositivos o de embalaje para el transporte de una fuente radiactiva de baja actividad”.
El 36 % de los casos se debió a Especificaciones de funcionamiento, en el 25 % fueron notificaciones de operación y en el 28 % a sistemas de seguridad.
Según el CSN, un suceso notificable es cualquier incidencia, anomalía o degradación ocurrida en una instalación nuclear, instalación radiactiva o transporte con un potencial impacto en la seguridad nuclear o radiológica que cumpla los criterios de notificación previstos en las diversas Instrucciones del CSN vigentes a tal efecto.
El titular de una instalación está obligado a comunicar al Consejo los sucesos, que están divididos en tres categorías: con una notificación a hora, a 24 horas y a 30 días.
De los 37 sucesos en 2021, 16 fueron de 1 hora, 16 de 24 horas y 5 de 30 días. EFEverde




