Ana Tuñas Matilla
La cuenta de resultados sigue siendo fundamental para medir el desempeño de una empresa, pero ya no basta para entender su impacto real, según la coordinadora de Fundación Enhol, Natalia Oliver, que considera que el futuro pasa por un modelo híbrido que aúne rentabilidad con impacto social y ambiental medible y verificable.
Con el objetivo de unir ambos mundos, Fundación Enhol ha puesto en marcha Philanthropic Project, una plataforma de inversión social que nace con el objetivo de hacer de puente entre las personas y organizaciones que quieren contribuir y los proyectos capaces de generar un impacto social y ambiental medible.
Actualmente, existe una brecha clara: hay muchos proyectos que tienen capacidad de transformar realidades, pero que no logran crecer porque les falta financiación estable o continuidad: y muchas personas que quieren contribuir pero que para hacerlo necesitan algo fundamental: confianza, claridad y resultados demostrables. «Falta un puente fiable entre ambos», ha señalado.
De ahí la necesidad de iniciativas como Philanthropic, que para ofrecer ese confianza está en proceso de validación por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como plataforma de financiacion participativa, ha dicho Oliver en una entrevista con EFEverde, en la que ha explicado que proyecto con «impacto» es aquel que soluciona un problema real.
Trazabilidad
No se trata sólo de donar, se trata de hacerlo con criterios claros, para lo que, tras seleccionar un proyecto, «definimos indicadores de impacto, hacemos seguimiento y acompañamiento y ofrecemos total transparencia sobre qué se hace con cada aportación y qué resultados se están consiguiendo«.
«Cada euro llega íntegramente al proyecto y se gestiona en cuentas específicas, con seguimiento continuo y memorias de impacto«. Esta trazabilidad y la ausencia de comisiones son características que diferencian a Philanthropic de la filantropía tradicional, ha añadido Oliver, que ha destacado la importancia de poder rendir cuentas de principio a fin.
Para ello, los proyectos sólo se suben a la plataforma tras una evaluación rigurosa que revisa impacto, viabilidad, calidad de gestión, transparencia y coherencia «con los valores que defendemos«, según la coordinadora de la Fundación de Enhol.
Además, no solo financian, también acompañan. «Desde Philanthropic aportamos red, conexiones, apoyo en comunicación y visibilidad para que las entidades puedan crecer y consolidar sus proyectos«, ha añadido.
Coto al greenwashing
Cuando un proyecto puede generar retorno económico, se puede estructurar como inversión de impacto o financiación recuperable, y cuando no, la rentabilidad es el impacto social o ambiental generado, siempre con medición, transparencia y rendición de cuentas, ha añadido.
«La cuenta de resultados sigue siendo fundamental, pero hoy ya no basta para entender el impacto real de una empresa. Cada vez es más necesario incorporar también indicadores ambientales y sociales: emisiones, uso de recursos, biodiversidad, condiciones laborales o impacto en la comunidad«.
Medir estos aspectos ayuda a las empresas a gestionar mejor, anticipar riesgos y tomar decisiones más informadas. También ayuda a evitar el greenwashing, porque obliga a respaldar los mensajes con evidencia, ha subrayado.
«En Enhol lo vemos muy claro: cuando una empresa integra estas métricas en su gestión, mejora la calidad de sus decisiones, genera más confianza en su entorno y construye un legado más sólido«.
¿Social o ambiental? Juntos multiplican el efecto
En cuanto a qué despierta más interés entre los donantes, si lo social o lo ambiental, ha explicado que ambos enfoques generan interés a partes iguales, pero por motivos distintos.
Los proyectos sociales suelen activar una participación más inmediata. Iniciativas relacionadas con igualdad de oportunidades, infancia, inclusión, educación o deporte con propósito conectan muy rápido porque tienen un componente humano muy cercano.
En cambio, los ambientales están despertando un interés cada vez más sostenido. Temas como biodiversidad, economía circular o regeneración de ecosistemas tienen mucho recorrido en el tiempo y además conectan especialmente bien con el tejido empresarial.
«Por eso nuestra apuesta no es elegir entre uno u otro. De hecho, los proyectos más transformadores suelen estar en la intersección de ambos mundos: empleo ligado a economía circular, biodiversidad conectada con educación, energía vinculada a vulnerabilidad… ahí es donde el impacto realmente se multiplica«, ha señalado.
Fundación Enhol pertenece al Grupo Enhol, una empresa familiar navarra con cerca de un siglo de historia y que, actualmente, opera en sectores como las energías renovables, la agricultura o el mercado inmobiliario. EFEverde
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