El proyecto HAP pretende recabar información comparable y rigurosa sobre el impacto ambiental de productos y organizaciones, a fin de generar confianza y reducir la incertidumbre actual sobre qué se puede considerar como producto ecológico y organización ecológica.
Se trata de definir reglas de cálculo comunes para evaluar el impacto medioambiental de los productos que se lanzan al mercado, reuniendo a participantes de todo el continente europeo en una fase de ensayos de tres años de duración.
Los productos seleccionados se someterán a diversas pruebas durante la fase piloto, en la que la compañía desarrollará auditorías de rendimiento de productos y trabajará con otras empresas para establecer y comprobar sistemas de cumplimiento y verificación eficientes.
Esta información será posteriormente distribuida por ENP, compañía que proporciona software, hardware y servicios para maximizar la eficiencia de centros de datos e instalaciones sanitarias e industriales.
Junto con otras empresas del sector, desempeña un papel fundamental en el subgrupo que trabaja en los Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI) para centros de datos.




