«París no es la meta, es el punto de partida» para iniciar un camino de reducción de emisiones y una economía baja en carbono, según Tejerina, quien ha subrayado que esta cumbre debe suponer un «salto cualitativo» hacia una economía más sostenible y «descarbonizada», capaz de afrontar -ha dicho- uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la humanidad.
Tejerina ha inaugurado en la sede del Ministerio de Agricultura una jornada sobre «Las claves de la Cumbre del Clima: París 2015», acompañada por el titular de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo.
Gases de efecto invernadero

Ha recordado que el Protocolo de Kioto contra el cambio climático (1997) fue suscrito por 38 países que representaban apenas el 30 % de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta, y ha observado, ante la próxima cumbre de París, que un total de 170 países que representan el 90 % de las emisiones mundiales ya han adelantado sus compromisos para luchar contra el cambio climático.
Tejerina ha defendido la «activa» posición que mantiene España en el marco de la UE y los compromisos de Europa para reducir las emisiones: una reducción del 40 % respecto a los niveles de 190; una participación de las energías renovables de hasta el 27% y una mejora del 27 % de la eficiencia energética.
Además ha incidido en la importancia de los pequeños compromisos y ha destacado en ese sentido la iniciativa de «un millón de compromisos por el clima» que está sumando a miles de empresas y ciudadanos y cuya suma puede suponer también una gran contribución.
Calentamiento global
El titular de Exteriores ha constatado con ejemplos los efectos del calentamiento global y ha asegurado que quienes negaban este fenómeno han pasado de «ningunearlo» a defender que no se debía a causas humanas sino a procesos naturales y después a defender que combatirlo es «extraordinariamente caro».
Pero a su juicio, en todos los casos sus argumentaciones se han desmontado, y ha insistido en que el coste «de no hacer nada» frente al cambio climático será muy superior al de combatirlo.
García-Margallo se ha mostrado convencido de que el cambio climático es además «una amenaza para la paz y la seguridad en el mundo» y ha subrayado la importancia de que de París salga un compromiso «obligatorio y vinculante».
A su juicio, será necesario poner el foco en los países más vulnerables y en las vías de financiación que existirán para atender «el enorme desafío a que se enfrenta la humanidad». EFEverde





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