Bruselas.- En España se podrían haber evitado 14.070 muertes en 2021 por contaminación del aire si las normas de la Unión Europea (UE) estuvieran alineadas con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un estudio publicado este viernes por la Agencia Europea del Medioambiente (EEA, por sus siglas en inglés).
Esa estimación estadística se basa en «la evidencia de estudios sobre el vínculo causal entre un factor de riesgo y un resultado de salud que conduce a la muerte», en este caso la contaminación del aire, y se consideran «prevenibles» si se puede eliminar su causa, indicó esa agencia de la Comisión Europea.
El dato para el conjunto de la Unión Europea es de 253.000 muertes evitables en 2021.
El estudio también presenta los resultados en términos de años de vida perdidos, considerándolos como «una estimación del número promedio de años adicionales que las personas de una población habrían vivido estadísticamente si no hubieran muerto antes de alcanzar una determinada esperanza de vida estadística».
La población española habría perdido un total de 153.000 años de vida por respirar un aire con unos niveles máximos de contaminación por encima de las directrices de la OMS en lo relativo a las partículas finas con menos de 2,5 micrones de diámetro (PM2.5), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el ozono (O3).
Ese cálculo supone 340 años por cada 100.000 habitantes, lo que permite la comparación con otros países y arroja que España se sitúa en valores similares a los Francia (327) y Austria (400) y mejor situada que Alemania (400), Bélgica (409) o Italia (701).
El Estado miembro con más años de vida perdidos por 100.000 habitantes es Bulgaria (1.443), seguida de otros países del este de la UE como Polonia (1.372), Hungría (1.115), Rumanía (1.111) y Eslovaquia (1.060), mientras que a la cabeza se sitúan Finlandia (31), Suecia (57), Estonia (84), Irlanda (110) y Luxemburgo (140).
«Si superpones los mapas de contaminación del aire y de PIB ‘per cápita’, hay una correlación. Las regiones más contaminadas son también las más desfavorecidas y no hay pruebas de que esa brecha se esté cerrando», declaró la directora ejecutiva de la EEA, Leena Ylä-Mononen, en una charla previa a la difusión del estudio con EFE y otros medios de comunicación.
La primera enfermedad ligada a las PM2,5 es la cardiopatía isquémica, mientras que el NO2 se asocia en particular a la diabetes mellitus, aunque la contaminación del aire en conjunto se relaciona con otras dolencias como asma, cáncer y enfermedades pulmonares crónicas o infartos, detalló la agencia.
Actualmente, en la UE se permite un máximo de 25 µg/m³ de PM2.5, un tope de 40 µg/m³ de NO2 y 120 µg/m3 de O3 con un máximo de exposición de 8 horas diarias, mientras que la OMS recomienda no rebasar los 5 µg/m³ para PM2.5, los 10 µg/m³ para NO2 y los 70 µg/m³ para O3, respectivamente.
La Comisión Europea propuso hace un año una revisión de la Directiva de Calidad del Aire para «acercar» los baremos de la UE a los máximos recomendados por la OMS en 2030, expediente en plena negociación definitiva entre el Ejecutivo comunitario, el Consejo de la UE y la Eurocámara, donde en las próximas semanas se definirá el esfuerzo que asumen los Veintisiete.
El Parlamento Europeo, la más ambiciosa en su enfoque de las tres instituciones, acepta los límites propuestos por la Comisión para 2030, pero exige a cambio adoptar en 2035 los límites recomendados por la OMS (que ningún país del mundo ha incorporado aún a su legislación).
La Agencia Europea del Medioambiente dispone de una aplicación para teléfonos (European Air Quality Index App) que permite comprobar la calidad del aire en tiempo real, de forma que los ciudadanos pueden adecuar sus comportamientos y, por ejemplo, esperar un par de horas para salir a hacer ejercicio si en ese momento la concentración de partículas contaminantes es demasiado alta. EFEverde
Sigue a EFEverde en X (antes Twitter)
Y si aún no lo recibes, te puedes sumar a nuestra lista de correo aquí :







Debe estar conectado para enviar un comentario.