Recurso de archivo. EFE/Emilio López

TRANSICIÓN ECOLÓGICA

Forética advierte de que una regulación "puritana" frenará la transición

Publicado por: Redacción EFEverde 4 de mayo, 2022 Madrid

Contar con mecanismos que permitan verificar y controlar las promesas "verdes" de empresas e instituciones es fundamental dada la urgencia climática y el riesgo de "greenwashing", según la organización Forética, que, no obstante, ha advertido de que una regulación "puritana" puede desincentivar a los que sí quieren hacer las cosas bien.

Esa fiscalización debe ser gradual y tener en cuenta que muchos de los compromisos no se están pudiendo cumplir por falta de tecnología, ha explicado a EFE Jaime Silos, director de Desarrollo Corporativo de Forética, organización que persigue impulsar la sostenibilidad económica y social de las empresas y que cuenta con más de 200 socios.

Dado que las emisiones no dejan de crecer a pesar de que cada vez hay más promesas de reducirlas o compensarlas por parte de empresas, ciudades o regiones, la ONU ha creado un grupo de expertos, entre los que se encuentra la consejera de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Helena Viñes, que fijará estándares que permitan verificar esos anuncios.

El objetivo, impedir el conocido como "greenwashing" o "lavado de cara verde": hacer creer que determinadas inversiones o acciones son más respetuosas con el medio ambiente de lo que en realidad son o que se hagan inversiones puntuales sólo para quedar bien.

"La transición a cero emisiones netas es, probablemente, el mayor reto económico, industrial y tecnológico de la historia. La mayor parte de las tecnologías están en una fase experimental incipiente o ni siquiera han sido inventadas", según Silos, que ha reconocido que eso se presta a incurrir en "greenwashing", pues comprometerse ahora y posponer los resultados en el futuro cuesta "relativamente poco".

No obstante, también se corre el peligro de adoptar una postura regulatoria "puritana" que, ha advertido, desincentivaría el "compromiso honesto de un buen número de compañías que quieren realizar esa transición, pero que carecen de una visibilidad a medio y largo plazo".

En su opinión, la incertidumbre regulatoria, la falta de incentivos estables o las dudas sobre qué tecnologías serán viables pueden "paralizar la agenda corporativa", una situación que se vería agravada si, además, se añade el riesgo de ser fiscalizados por no llegar a los objetivos propuestos.

Vincular el control al avance de la tecnología

Por ello, todo criterio debería ser progresivo y revisado en función del grado de avance de la tecnología y del marco regulatorio institucional, ha defendido.

"En este momento concreto de la transición, más que en perseguir a falsos conversos, el foco debe ponerse en facilitar mecanismos que den flexibilidad a esa transición, especialmente, las medidas de compensación y comercio de derechos de emisión", ha señalado.

En este sentido, ha explicado que sólo una de cada tres compañías que formalizaron compromisos hacia las cero emisiones netas han cumplido sus objetivos durante los últimos años.

Aunque la causa del incumplimiento puede que en algunos casos sea el "greenwashing", para Forética, ésta es la más preocupante, precisamente porque la presión inversora y regulatoria es muy palpable.

"En nuestra opinión, el reto tecnológico y la traslación de estos compromisos a la cadena de valor son mucho más significativos", ha aseverado Silos, que ha apuntado que en el caso de una compañía media, por cada tonelada de CO2 que emite en sus propias operaciones induce otras 4 en su cadena de valor. En una empresa industrial, este ratio puede ser de 11 a 1 y en una entidad financiera de 99 a 1.

Los mecanismos de verificación y control de los compromisos en materia de sostenibilidad son fundamentales por la urgencia de soluciones a los desequilibrios de nuestro modelo de producción y consumo no sostenibles, pero también porque si las compañías y los gobiernos no cumplen sus promesas, generarán un efecto rebote y acabarán desincentivando la transición.

"Dicho esto, la presión por la fiscalización debe ser progresiva y adaptada a las posibilidades reales que ofrece la tecnología", ha insistido el portavoz de Forética, que ha apuntado que el control lo deben ejercer los principales agentes de cambio, empezando por los reguladores que establecen el marco normativo, los incentivos y los objetivos en el medio y largo plazo.

En segundo lugar, la propia comunidad inversora, no solo por delegación y exigencia de los reguladores, sino por su propio interés, pues el sector financiero es el gran agregador de la economía y, por tanto, tiene una exposición directa a los riesgos climáticos, tanto los físicos como de transición. EFEverde

 

Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE www.efeverde.com y www.efefuturo.com