Madrid.- Que la población esté formada, conozca el riesgo que existe y sepa qué hacer en caso de que se produzca un incendio forestal cerca de su vivienda es clave ante el aumento de estos episodios en zonas periurbanas, es decir, ahí donde poblaciones y monte se encuentran.
«Tenemos que partir de la base de que tiene que existir una buena planificación previa. Una vez que está esa planificación previa, tenemos que crear esa cultura de prevención y autoprotección, pues muchas veces en estas poblaciones que están en entornos forestales no se tiene una percepción real del riesgo que se tiene al estar en estas zonas», ha explicado a EFE Verde este viernes el secretario general del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, Raúl de la Calle.
Desde Forestales reclaman que se informe y forme a la ciudadanía para que sepa cuándo hay que evacuar, por qué itinerarios debe hacerlo o cuándo debe permanecer confinado en un lugar seguro.
«Que se hagan simulacros si procede, que la población conozca estos planes, porque de nada sirve el que en un documento tengamos puesto las rutas de escape, dónde están los puntos de agua, dónde los caminos de los dispositivos de extinción […] Todo ese tipo de cosas se tienen que conocer», ha continuado De la Calle.
Obedecer a la autoridad y contar con información fiable: claves ante un incendio forestal
Evacuar no es solo huir
Unas declaraciones que ha realizado después de que el incendio de Los Gallardos (Almería) haya dejado, al menos, 11 muertos y 19 sin localizar.
Según el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, las víctimas mortales cometieron uno de los errores más peligrosos ante este tipo de emergencia: «cogieron por otro camino» en lugar del de evacuación, «buscaron una salida propia a través de una rambla que fue una verdadera trampa» para ellos.
En este sentido, el secretario general de Forestales ha reiterado la necesidad de que la población siga las instrucciones de los servicios de emergencia y, para ello, han considerado clave contar con una mínima formación y conciencia del riesgo, además de una planificación pública eficaz.
«A veces nos podemos creer que porque conocemos la zona, podemos ir por un determinado lugar, pero los dispositivos de extinción por regla general manejan muchísima información de todo tipo, saben el comportamiento del fuego, saben cómo está avanzando, a qué velocidad, saben por dónde se puede ir, etc.», ha explicado.
Además, desde la asociación han recordado que, para que la población pueda actuar correctamente, «deben recibir avisos claros, comprensibles, accesibles y suficientemente anticipados, y conocer previamente los procedimientos básicos».
Incorporar la prevención de forma efectiva
Desde Forestales han reclamado que la prevención y autoprotección se incorporen de forma efectiva a la ordenación territorial y urbanística, que se dote a los municipios de recursos técnicos y económicos, que se revisen los accesos y las infraestructuras de defensa, que se informe a residente y visitantes y que se hagan simulacros.
Para ello, consideran necesario la participación coordinada de Comunidades Autónomas, Ayuntamientos, propietarios, vecinos, empresas, profesionales forestales, servicios de emergencia y la ciudadanía en general.
«Desgraciadamente lo que ha ocurrido [en Los Gallardos] va a poner el acento en lo que puede suceder en otras urbanizaciones por el resto del país», ha afirmado De la Calle, que recuerda que llevamos «unos años bastante malos de incendios» y que seguimos «sin gestionar el territorio de la forma adecuada».
La autoprotección, antes que las llamas
Por su parte, la Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios (Tecnifuego) ha afirmado en un comunicado que la preparación frente a los incendios forestales debe comenzar mucho antes que las llamas y ha destacado que la población debe conocer los planes de emergencia, identificar las vías de evacuación y mantener despejados los accesos a las viviendas.
Entre sus recomendaciones de autoprotección, se encuentran reducir la vegetación junto a las edificaciones, mantener limpios tejados y canalones de hojas y restos vegetales, y evitar la acumulación de materiales combustibles alrededor de las viviendas.
Además, desde esta organización recuerdan también la importancia de no obstaculizar el trabajo de los servicios de emergencia: «Cada persona que actúa al margen de las indicaciones oficiales introduce un factor más de riesgo en una situación ya de por sí muy compleja». EFE Verde
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