El texto, presentado por del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), marca las directrices para identificar los impactos de la pesca en las especies protegidas, así como las flotas y artes de riesgo para cada demarcación marina.
El plan se estructura como una guía para evaluar y hacer un seguimiento del problema de las capturas accidentales en los buques pesqueros españoles y proponer soluciones técnicas que permitan reducir o eliminar, cuando sea posible, las capturas de especies sensibles incluidas en la normativa nacional y de la Unión Europea (UE), según un comunicado del MAPA.
Poblaciones afectadas
Por otro lado, las acciones contempladas en el plan deberán desarrollarse durante la próxima década, de modo que en 2030 se alcance un nivel de impacto de la actividad pesquera en la fauna sensible que no ponga en peligro a las poblaciones afectadas.
Todas estas medidas irán encaminadas a reducir las capturas accidentales a niveles mínimos posibles y siempre por debajo de los valores de retirada máxima biológica para cada especie.
Uno de los objetivos principales del plan es realizar una campaña de evaluación con un protocolo acordado que haga una estimación concreta del número de ejemplares capturados por parte de la flota española.
Entre las acciones previstas figura un proceso participativo con el sector pesquero, las comunidades autónomas, ONG y científicos para definir los problemas, los objetivos y las medidas necesarias para reducir las interacciones
El plan también incluye el seguimiento de las «flotas de riesgo» y la elaboración de un real decreto para dar un marco jurídico estable a las actuaciones.