AME1661. SANTO DOMINGO (REPÚBLICA DOMINICANA), 22/03/2025.- Fotografía que muestra turbinas de energía eólica este viernes, en Los Cocos (República Dominicana). Las fuentes de energía renovables (solar, eólica y biomasa) producen el 23% de la electricidad en República Dominicana. EFE/ Orlando Barría
Fotografía de archivo que muestra turbinas de energía eólica en Los Cocos (República Dominicana). EFE/ Orlando Barría

Menos demanda y renovables: la hoja de ruta de Greenpeace para que España alcance las cero emisiones en 2040

Madrid.-La organización ecologista Greenpeace ha presentado una hoja de ruta «de supervivencia y dignidad» para que España alcance las emisiones netas cero y deje atrás los combustibles fósiles en 2040 gracias a la reducción de la demanda y la apuesta por las renovables.

Según un informe que ha publicado este lunes la organización ecologista y que está elaborado junto al Institute for Sustainable Futures de la Universidad Tecnológica de Sídney (UTS), España y Portugal podrían alcanzar las emisiones netas cero en 2040, diez años antes del objetivo marcado por la Comisión Europea (CE), mediante la reducción de demanda energética del 39 % con respecto a 2025, la electrificación y la apuesta de las renovables.

Imagen de la presentación del informe de Greenpeace. EFEverde

«Seguir atados al gas y al petróleo es también seguir atados a las guerras y perder nuestra propia soberanía», ha afirmado la directora de Greenpeace España, Eva Saldaña, en la presentación del informe, que ha tenido lugar como antesala a la Cumbre de Santa Marta, que se que se va a celebrar entre los días 24 y 29 de abril en Colombia, con el objetivo de trabajar en dejar atrás los combustibles fósiles.

A este respecto, Saldaña ha destacado que España tiene «una oportunidad histórica» para impulsar un proceso multilateral para abandonar los combustibles fósiles: «No podemos ir con medias tintas. Veamos cómo los Gobiernos hacen planes reales».

Abandono de los combustibles fósiles

Greenpeace considera necesario el abandono del carbón en 2030 y de los combustibles fósiles una década después, lo que permitiría ahorrar unos 25.000 millones de euros al año respecto a un escenario de continuidad en el que se cumplen los compromisos alcanzados hasta ahora y financiar la inversión necesaria en nuevas instalaciones renovables.

Según los cálculos de la organización, en los próximos diez años la demanda de gas fósil debería caer un 82 % en España y un 77 % en Portugal, mientras que el consumo de petróleo tendría que reducirse un 68 % en ambos países.

También piden mantener el actual calendario de cierre de las nucleares en España de 2027 a 2035, acabar con las ayudas y subvenciones a los combustibles fósiles y ordenar el despliegue de las energías renovables, excluyendo zonas protegidas y de máxima sensibilización ambiental.

La suficiencia, clave

El informe habla de suficiencia, es decir, llama a cuestionar para qué y para quién se usa la energía y los recursos y plantear qué servicios son necesarios para una vida digna y cuales son dañinos para el planeta.

Una cumbre para dejar atrás los combustibles fósiles en un mundo marcado por el Estrecho de Ormuz

«No necesitamos más energía, necesitamos mejor energía», ha afirmado Saldaña, mientras que la responsable de la campaña de energía renovables de Greenpeace y coordinadora del informe, Sara Pizzinato, ha destacado que suficiencia sería decir que no a proyectos como el de Altri en Galicia o a una movilidad basada en el coche cuando el 40 % de la población española no tiene carnet de conducir.

La suficiencia es, en opinión de la organización, la principal diferencia entre esta hoja de ruta y la que han puesto en marcha la Unión Europea (UE) o España y, por eso, plantean un recorte de la energía total del 39 % para 2040.

Menos vuelos y más electrificación

Por sectores, el transporte debería reducir la demanda de energía un 72 % para 2040 respecto a los niveles actuales, a través de la electrificación de la flota, la caída de un 36 % de los vuelos o del 10 % del movimiento de mercancías.

En el caso de la industria, debería reducir un 12 % su demanda energética en España mediante la reducción de la producción industrial y la electrificación del calor en los procesos con renovables.

Asimismo, la asociación considera prioritario la adaptación del parque de viviendas -mediante reformas energéticas, de aislamiento y las bombas de calor- dentro de una política pública integral que aborde la especulación y garantice un acceso universal a la vivienda.

Triplicar las renovables

Para alcanzar un sistema eléctrico 100 % renovable, España tendría que triplicar la instalación de potencia la eólica y solar y el autoconsumo, al tiempo que el sistema eléctrico se duplica.

La electrificación de la economía tendría que alcanzar cuotas del 70 % en el transporte, del 65 % en la industria y del 80 % en el sector residencial y comercial, con un mix energético basado en las renovables, el almacenamiento y la gestión de la demanda.

Todo ello «sin riesgo de apagones», según Greenpeace, que considera que el sistema «es seguro y fiable las 24 horas del día, los 365 días del año, incluso sin gas ni nucleares».

Participación ciudadana

Greenpeace también ha pedido llevar a cabo la reconversión de los empleos, priorizar el reciclaje de minerales de alta eficiencia frente a la extracción primaria y de los usos de la transición energética y crear un parlamento ciudadano permanente como instrumento para democratizar la toma de decisiones.

«Es esencial que la transición energética ocurra en un contexto de transformación socioeconómica en la que a la eficiencia y las renovables se sume la suficiencia, se alcance un modelo alimentario sostenible, se impulse la protección y la restauración de la biodiversidad, junto con una profunda reducción de las desigualdades», han destacado desde la organización. EFEverde

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Mari Navas

Malagueña. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora de información medioambiental en EFEverde. Antes pasé por el departamento de Economía y fui corresponsal en Frankfurt (Alemania) para la Agencia EFE. También he trabajado para El Mundo, las webs de Informativos Telecinco y Noticias Cuatro y la revista Lecturas.