Ávila.- La virulencia del incendio forestal que el pasado miércoles se declaró en el término municipal de Burgohondo (Ávila) ha avanzado a tal velocidad, que ha alcanzado la Reserva Natural del Valle de Iruelas, que alberga una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa.
Aunque hasta el momento no se han ofrecido datos de la afectación de uno de los espacios naturales más importantes de la provincia, el alcalde de la vecina localidad de El Tiemblo, Arturo Varas, ha asegurado a EFE que esta reserva natural ha quedado arrasada por las llamas que la han atravesado en apenas unas horas.
El Gobierno declara la emergencia nacional en Madrid y Ávila por los graves incendios
Situado junto al embalse de El Burguillo, el Valle de Iruelas, con un total de 8.828 hectáreas, fue declarado por la Junta de Castilla y León reserva natural en 1996, apenas un año después de que otro incendio provocado por un rayo arrasara en torno a 1.500 hectáreas de este enclave natural abulense.
Buitre negro
Es un enclave que alberga una de las colonias de buitre negro más importantes de Europa, de ahí que Iruelas sea Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Interés Comunitario (LIC).
Este lugar privilegiado desde el punto de vista de la fauna y la flora, cuenta con importantes endemismos y formaciones vegetales de especies como el acebo o el tejo, además de fresnos, castaños y, especialmente, pinos.
Junto a una importante colonia de buitre negro, también cuenta con presencia de águila imperial, lo que hace de este espacio uno de los enclaves más destacados para los amantes de la naturaleza.
Además del grave fuego que sufrió en 1995, con unas 1.500 hectáreas arrasadas, el Valle de Iruelas vivió el último incendio en 2019, cuando un rayo carbonizó 150 hectáreas, de las cuales 35 fueron de superficie arbolada.
Sin embargo, no es nada comparable con la catástrofe del incendio que ha arrasado con una parte importante de esta reserva natural, si bien aún no existen datos del alcance de unos daños que han alcanzado a los cámping de la zona y a las casas rurales de Las Cruceras y La Rinconada, entre otras infraestructuras que fueron desalojadas, junto a 1.500 personas en el municipio de El Tiemblo.
Otra joya natural amenazada
El alcalde de esta localidad, Arturo Varas, teme ahora por la otra «joya» del municipio, El Castañar, un espacio que forma parte de la Red Natura 2000, incluido dentro de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, cerca de la Comunidad de Madrid, situado a pocos kilómetros del casco urbano de El Tiemblo.
Se trata de un bosque pequeño, de 1,34 kilómetros cuadrados, aunque singular y vulnerable, con castaños centenarios entre los que destaca el denominado El Abul, catalogado como ‘árbol notable’, junto a otros ejemplares destacado, dentro de la riqueza botánica y faunística de la zona.
Estudios recientes del CSIC certifican que estamos ante un bosque autóctono, cuya existencia se remonta a unos 3.000 años, lo que hace de este un bosque único, muy frágil y atractivo para los amantes de la naturaleza, que lo visitan por miles durante el año. EFE




