Los expertos del IPBEs piden abordar la crisis medioambiente y sociales conjuntamente

Johannesburgo, 17 dic (EFE).- Las crisis medioambientales, sociales y económicas que afectan a múltiples partes del mundo «están todas interrelacionadas» y, por tanto, hay que abordarlas de manera conjunta, afirmó la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).

Con sede en Bonn (Alemania), la IPBES es una organización intergubernamental ligada a la ONU que se creó en 2012 para mejorar la conexión entre la ciencia y la política en cuestiones de biodiversidad y servicios de los ecosistemas.

El informe, aprobado este lunes en la capital de Namibia, Windhoek, por el plenario de la IPBES, compuesto de sus 147 gobiernos miembros, es el producto de tres años de trabajo de 165 expertos internacionales de 57 países de todas las regiones.

Subvenciones nocivas

En él se denuncian las subvenciones públicas directas a actividades económicas con «efectos negativos sobre la biodiversidad», que cifró en alrededor de 1,7 billones de dólares al año (1,6 billones de euros).

Las crisis medioambientales, sociales y económicas «interactúan, se producen en cascada y se agravan mutuamente, por lo que los esfuerzos por separado para abordarlas resultan ineficaces y contraproducentes», expresó la IPBES en el ‘Informe de la evaluación de las interrelaciones entre biodiversidad, agua, alimentación y salud’ (también llamado ‘Informe sobre los nexos’ Nexus Assessment Report SPM), publicado este martes.

«Necesitamos adoptar decisiones y emprender acciones que vayan más allá del abordaje aislado de una sola cuestión», defendió Paula Harrison, copresidenta de la evaluación junto con Pamela McElwee.

Como ejemplo, citó el caso de la esquistosomiasis o bilharziosis, una enfermedad parasitaria que puede provocar problemas de salud de por vida y que afecta a más de 200 millones de personas en todo el mundo, especialmente en África.

Tratada únicamente como un problema de salud la enfermedad suele reaparecer, argumentó Harrison.

Pero un proyecto de disminución de la contaminación del agua y eliminación de las plantas acuáticas invasoras para reducir el hábitat de los caracoles que albergan los gusanos parásitos que transmiten la enfermedad se tradujo en una zona rural de Senegal en «la reducción del 32 % de las infecciones en niños, un mejor acceso al agua dulce y nuevos ingresos para las comunidades locales».

Paula Harrison, cedida por IPBES, uso editorial.

Disminución de la biodiversidad

El ‘Informe sobre los nexos’ alerta de que la biodiversidad «está disminuyendo a todos los niveles, desde el mundial al local, y en todas las regiones».

«Los impulsores socioeconómicos indirectos, como el aumento de los residuos, el consumo excesivo y el crecimiento de la población, intensifican los impulsores directos» que contribuyen al deterioro de la biodiversidad en el planeta, dice el estudio.

El texto también incide en la prioridad que se le da a los beneficios económicos a corto plazo que no tienen en cuenta los costes para el medioambiente, pese a que «más de la mitad del producto interior bruto mundial -más de 50 billones de dólares (unos 47,65 billones de euros) de actividad económica anual en todo el mundo- depende de forma moderada a alta de la naturaleza».

Costes no contemplados

«Se calcula que los costes no contemplados de los planteamientos actuales de la actividad económica -que reflejan las repercusiones sobre la biodiversidad, el agua, la salud y el cambio climático, incluidos los derivados de la producción de alimentos- ascienden como mínimo a una cifra entre 10 y 25 billones de dólares (entre 9,52 y 23,82 billones de euros) al año», afirmó la profesora McElwee.

«Otro mensaje clave del informe es que los efectos cada vez más negativos de las crisis mundiales entrelazadas tienen repercusiones muy desiguales, afectando desproporcionadamente a unos más que a otros», subrayó Harrison.

Los más afectados son los países en desarrollo, los pueblos indígenas y las comunidades locales, así como las personas más vulnerables en países de ingresos más altos.

«Si se mantienen las tendencias actuales (…), los resultados serán extremadamente malos para la biodiversidad, la calidad del agua y algunas dimensiones de la salud, con un empeoramiento del cambio climático y mayores dificultades para alcanzar los objetivos de políticas globales», alerta el informe de la IPBES.

Por el contrario, apunta a dar una respuesta conjunta a los problemas, por ejemplo, con «acciones centradas en la producción y el consumo sostenibles en combinación con la conservación y restauración de los ecosistemas, la reducción de la contaminación y la mitigación del cambio climático, además de la adaptación al mismo», en palabras de Harrison.

Los autores del texto presentan más de 70 opciones de respuesta para gestionar de forma sostenible la biodiversidad, el agua, los alimentos, la salud y el cambio climático.

Entre ellas, la restauración de ecosistemas ricos en carbono como bosques, suelos, manglares; la gestión de la biodiversidad para reducir el riesgo de propagación de enfermedades de animales a humanos; soluciones urbanas basadas en la naturaleza, y el apoyo a los sistemas alimentarios indígenas.

Valoraciones de expertos

Dra. Maria Neira, Directora del Departamento de Salud y Clima de la Organización Mundial de la Salud. 
«La Evaluación del Nexo de la IPBES demuestra que la naturaleza no es solo una víctima de las crisis, sino una poderosa solución. Los ecosistemas sanos y ricos en biodiversidad, como los manglares y los bosques tropicales, desempeñan un papel vital en la mitigación del cambio climático, el control de las enfermedades y el mantenimiento de dietas sanas y el bienestar. Invertir en la naturaleza es invertir en nuestra salud y resiliencia colectivas».
Marina Romanello, Directora Ejecutiva de Lancet Countdown.
«El cambio climático está planteando amenazas sin precedentes para la salud y el bienestar de las personas en todo el mundo; el pronóstico no parece bueno. Más del 58% de las enfermedades infecciosas se ven agravadas por los riesgos climáticos, ya que el aumento de las temperaturas y las condiciones meteorológicas extremas expanden patógenos como la malaria, el dengue y el Zika. Las comunidades indígenas, cuya salud y ecosistemas se ven desproporcionadamente más afectados, poseen conocimientos fundamentales para encontrar soluciones. Proteger sus derechos es la receta para el cambio, no solo para mantener los ecosistemas de biodiversidad, sino como base de la salud, la resiliencia y la supervivencia mundiales.»
Sara Omi Casamà, Presidenta de Mujeres Líderes Territoriales de Mesoamérica y líder Embera del Congreso General Embera de Alto Bayano. 
«La conservación prospera cuando los pueblos indígenas y las comunidades locales lideran todos los aspectos, desde el co-diseño hasta la gobernanza. Las mujeres indígenas, profundamente afectadas por el cambio climático, deben recibir más apoyo para liderar el camino como puente fundamental entre la sabiduría ancestral y la ciencia moderna. Nuestro liderazgo defiende los ecosistemas y protege el planeta natural: en pocas palabras, no hay futuro sin los pueblos indígenas.»
Brian O’Donnell, Campaña por la Naturaleza: 
«Como deja claro este informe, todo aquel que desee abundantes suministros de alimentos o agua limpia, quiera prevenir pandemias o vivir con un clima estable, necesita unirse al esfuerzo mundial para proteger y restaurar la naturaleza. Los líderes políticos deberían leer este informe y situar la conservación de la naturaleza y su financiación entre sus prioridades. El informe pide que se aborden las crisis de la naturaleza y el clima de forma integrada. Hay muchas iniciativas prometedoras para hacer precisamente eso , incluida la propuesta de Brasil y otras naciones con bosques tropicales de poner en marcha el Tropical Forest Forever Facility, que financiaría los esfuerzos para reducir la deforestación para la acción climática y la conservación de la biodiversidad.»
Rukka Sombolinggi, Secretaria General de la organización indígena AMAN, Aliansi Masyarakat Adat Nusantara. 
«La conservación de la biodiversidad es inseparable del clima, la alimentación, el agua y la salud. Las soluciones integradas pueden crear resultados beneficiosos para todos, pero la equidad y la inclusión no son negociables. Los pueblos indígenas, con nuestros profundos conocimientos, somos la clave de las soluciones sostenibles. Excluirnos de la conversación sólo socava nuestro futuro colectivo y la salud de nuestro planeta. Si no colaboramos eficazmente con los pueblos indígenas, no podremos detener la crisis mundial.»  EFEverde
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