El Algarrobico, según Serrano, es «el ejemplo de lo que nunca debía haberse permitido, la línea roja que nunca debía haberse pasado y el ejemplo de lo que nunca más debe pasar en la costa» en materia medioambiental y de planificación urbanística, por tratarse de «un proyecto desmedido que invade el dominio público marítimo-terrestre en todas sus consideraciones».
«Al alcalde lo entiendo y lo respeto aunque no comparto su postura -he sido alcaldesa y sé lo que es estar al frente de un ayuntamiento-, porque frente a ese proyecto desmedido la Junta ofrece «un plan de empleo sostenible y un plan de regeneración medioambiental de la zona, vinculado a la economía verde» y al Parque Natural de Cabo de Gata.
«A través del turismo sostenible y la economía verde se puede conseguir más empleo que el que daría el hotel, que es totalmente insostenible; si se recupera el parque natural para el ecoturismo y los aprovechamientos tradicionales se conseguirá un empleo no deslocalizable, mientras que en el hotel los profesionales especializados que requiera no serían de Carboneras», según la consejera.
Para poder llevar a cabo ese plan de empleo vinculado a la demolición del Algarrobico, que ya fue anunciado por la presidenta andaluza, Susana Díaz, la Junta aguarda a que «haya seguridad jurídica y a que los tribunales tengan celeridad en resolver la maraña de recursos judiciales» que pesan sobre el asunto tanto en el Tribunal Supremo como en el TSJA. EFE
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