A finales de febrero pasado se registraron 2.652 cetáceos, entre ballenas adultas y ballenatos, a estas áreas naturales.
La cifra es considerada «uno de los mejores promedios de los últimos 19 años y es mayor en un 10 % en comparación con las 2.419 ballenas registradas en la temporada pasada», destacó la Secretaría en un comunicado.
En la tercera semana de febrero en las lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio se registró el nacimiento de 1.129 ballenatos y la entrada de 1.523 ballenas adultas.
La Semarnat también informó que aunque la ballena gris ha adelantado su regreso hacia Alaska como consecuencia del fenómeno de El Niño, debido a la temperatura templada del agua que facilita su regreso, aún se observan cientos de ballenas y su avistamiento culminará el próximo 30 de abril.
La ballena gris es una de las especies más grandes del mundo marino y uno de los animales protegidos por las normas mexicanas debido a que su caza furtiva ocasionó una disminución de ejemplares de esta especie en las primeras décadas del siglo XX. EFEverde




