Una persona un abanico con la frase "Culpables de la crisis, responsables de la factura" en protesta contra los países emisores de dióxido de carbono este martes, en la COP30 en Belém (Brasil). EFE/André Coelho

La COP30 refuerza la acción local y multiescalar para convertir la ambición climática en resultados reales

Madrid/ Belém (Brasil), 11 nov (EFEverde).- La segunda jornada de la COP30 ha estado marcada por el impulso a la acción climática local y subnacional, con la presentación de nuevas alianzas y programas centrados en la adaptación, la gestión del agua, la economía circular, la infraestructura sostenible y la resiliencia urbana.

El objetivo común ha sido traducir la ambición global en acciones concretas, lideradas por comunidades, gobiernos locales y actores no estatales.

Ciudades y regiones, en el centro de la acción climática

El mensaje dominante de la jornada ha sido claro: la acción climática comienza a nivel local. Durante la Reunión Ministerial de Alto Nivel sobre Gobernanza Multinivel y el evento “Mutirão Global Beat the Heat”, representantes de gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil coincidieron en que la cooperación entre niveles de gobierno es esencial para acelerar la implementación del Acuerdo de París.

La directora ejecutiva de la COP30, Ana Toni, destacó que la acción subnacional “es la fuerza que convierte los compromisos en transformaciones reales en la vida de las personas”.

El día también sirvió para lanzar el Plan para Acelerar la Gobernanza Multinivel y la Coalición para Asociaciones Multinivel de Alta Ambición (CHAMP), dos instrumentos que buscan integrar el liderazgo de ciudades y regiones en los marcos globales de acción climática, conectando las políticas locales con los objetivos nacionales e internacionales.

Avances en vivienda, agua y residuos

En el ámbito urbano, la primera reunión ministerial del Consejo Intergubernamental de Edificios y Clima (ICBC) destacó el “Llamamiento de Belém a la Acción” para promover viviendas sostenibles y asequibles. Este espacio reunió a ministros y alcaldes con el propósito de acelerar la descarbonización del sector de la construcción, uno de los mayores emisores globales de gases de efecto invernadero.

El evento ministerial sobre agua y acción climática, bajo el lema “Aguas del Cambio: Construyendo Caminos Resilientes y Sostenibles”, situó el agua en el centro de la agenda de adaptación. La sesión enlazó los compromisos alcanzados en Dubái (COP28) y Bakú (COP29) con los preparativos para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026, subrayando el papel de Brasil en la gestión sostenible de los recursos hídricos y la cooperación internacional.

En paralelo, la iniciativa “¡Economía Circular YA!” fue presentada como catalizador global para transformar los residuos en recursos, promoviendo la participación del sector informal y de las comunidades en la reducción y valorización de desechos.

Inversión y alertas tempranas

Otro de los anuncios destacados fue el Programa de Inversión en Agua para América Latina y el Caribe (LAC-IP), que movilizará 20.000 millones de dólares hasta 2030 para financiar infraestructuras resilientes al cambio climático en la región.

Asimismo, se presentaron los avances del Sistema de Alerta Temprana para Todos (SAT), una iniciativa que busca ampliar la cobertura global de herramientas de predicción y respuesta ante desastres naturales. La sesión mostró ejemplos concretos de comunidades que, gracias a la acción local, han conseguido reducir significativamente los impactos de inundaciones y sequías.

Enfrentar el calor extremo y fortalecer la cooperación

La iniciativa “Beat the Heat / Mutirão contra o Calor Extremo”, impulsada por la Presidencia de la COP30 y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), lanzó su fase de implementación con nuevos compromisos de países y ciudades para desplegar soluciones sostenibles de refrigeración y adaptación al calor urbano.

Este programa traduce el Compromiso Mundial de Refrigeración en acciones concretas a escala local, promoviendo la innovación tecnológica, la eficiencia energética y la equidad climática en entornos urbanos vulnerables.

La ciencia y la AI (IA) en la acción climática

Las áreas temáticas de esta jornada —Adaptación, Ciudades, Infraestructura, Agua, Residuos, Gobiernos locales, Bioeconomía, Economía circular, Ciencia, Tecnología e Inteligencia artificial— reflejan la intención de la COP30 de impulsar un cambio sistémico que combine innovación tecnológica y participación ciudadana.

Durante varios paneles se destacó el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la gestión climática, especialmente en la monitorización de emisiones, la predicción de riesgos y la planificación urbana sostenible.

Más colaboración

Coincidiendo con los debates, se presentó el Anuario de Acción Climática Global 2025, elaborado por ONU Cambio Climático y Climate Champions, que ofrece una visión general del estado de la acción climática en el planeta a partir de los datos del portal NAZCA.

El informe revela que el 95 % de los países incluidos en el Informe de Síntesis de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) de 2025 ya involucran a ciudades, empresas y sociedad civil en la implementación de sus planes climáticos, lo que refleja un aumento de la acción de “toda la sociedad”.

No obstante, el documento también advierte sobre la persistencia de brechas en financiación y capacidad institucional, y llama a alinear mejor la ambición nacional con la ejecución local para lograr resultados efectivos y duraderos.

Una COP guiada por el espíritu del “mutirão”
El espíritu brasileño del mutirão —el esfuerzo colectivo— ha impregnado esta segunda jornada, centrada en la cooperación a múltiples niveles para proteger, conectar y empoderar a las comunidades.

La sesión plenaria final de la 4ª Reunión Ministerial sobre Urbanización y Cambio Climático, organizada por la Presidencia de la COP30, el Ministerio de Ciudades de Brasil y ONU-Hábitat, reafirmó que las ciudades y regiones son actores esenciales para la próxima generación de planes climáticos nacionales (NDC 3.0) y para la plena aplicación del Acuerdo de París.