Las dehesas extremeñas se han convertido en ecosistemas únicos para muchas especies ganaderas y de fauna silvestre, además de ser sistemas agroforestales muy rentables, por lo que son uno de los mejores exponentes para conocer el significado de la Red Natura 2000. Foto: J.J. Guillén (EFE).

Dehesa de Extremadura. EFE/J.J.Guillén.

BUITRE LEONADO

La dehesa, un ecosistema clave para la alimentación y conservación de buitres

Publicado por: efeverde 21 de febrero, 2022 Madrid

Las dehesas del suroeste ibérico como "economías humanas tradicionales favorecen el mantenimiento de la biodiversidad", en especial del buitre leonado de Europa Occidental, al ser destino de viajes de corta duración de los carroñeros en busca de alimento, según un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC).

El trabajo, en el que también han colaborado investigadores de diferentes universidades y centros de estudio, como la Basque Research and Technology Alliance o el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC-CSIC), ha monitoreado vía GPS a 106 buitres leonados pertenecientes a cinco poblaciones diferenciadas de la Península Ibérica y el sur de Francia.

Pese a que un 92,1 % de las más de 142 millones de localizaciones llevadas a cabo se encontraban a menos de 350 kilómetros del área de nidificación, los datos arrojan que 32 de las 106 aves estudiadas "se desplazaron más allá de este límite, hasta los 800 kilómetros, todos dirigidos al suroeste ibérico", según el estudio.

La probabilidad de que haya al menos un buitre crece positivamente en función de la vegetación abierta y dehesa o del número de ungulados salvajes y ganado.

[box type="shadow" ]Así, los resultados muestran que estos carroñeros sí son capaces de viajar a cientos de kilómetros para asentarse durante periodos de tiempo variable en áreas de Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía occidental, zonas donde el hábitat predominante es la dehesa o montado.[/box]

Esto se debe a los recursos tróficos que el hábitat ofrece para las aves, ya que las nuevas normas sanitarias vuelven a permitir a los ganaderos dejar sus animales muertos a disposición de estos carroñeros y, por otro lado, las poblaciones de ungulados salvajes han aumentado en los últimos años.

Además, tanto estas incursiones de largo alcance como su duración están influenciados por la estación y el sexo del animal, siendo las hembras durante el verano quienes más viajan a este ecosistema en busca de alimento.

Las hembras y los individuos no reproductores (52,8 % del total) realizaron viajes de más de 350 kilómetros con mayor frecuencia; el estudio también puntualiza el caso de cuatro hembras reproductoras con polluelos en crecimiento que llevaron a cabo largos trayectos al suroeste ibérico mientras su pareja se quedaba al cuidado de las crías.

La dehesa, un sistema agrícola de alto valor

Según el documento, estos hallazgos conectan "la conservación de la dehesa, un sistema agrícola de alto valor, con el mantenimiento a escala continental de poblaciones de grandes vertebrados aviares en peligro de extinción".

De esta forma, las dehesas quedan como ejemplos de "economías humanas tradicionales" que "favorecen el mantenimiento de la biodiversidad", según declaraciones de Ainara Cortés-Avizanda y José Antonio Donázar, directores de la investigación, recogidas en una nota publicada por IREC-CSIC.

Ambos investigadores también han insistido en que "las futuras estrategias de conservación de las dehesas ibéricas deben considerar la dinámica de movimientos de organismos que se desplazan allí desde regiones muy distantes, por lo que los enfoques deben ser transfronterizos entre regiones y países“. EFEverde.

 

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