La Fiesta del Árbol tiene su origen en 1805 cuando el cura Ramón Vacas Rollo, acompañado de los maestros y niños de la escuela del pueblo, decidió plantar árboles en la fiesta del martes de carnaval en conmemoración de la libertad, tras la destrucción de los montes de la zona por las batallas protagonizadas entre las tropas locales y las de Napoleón Bonaparte.
Más de doscientos años después, la localidad cacereña mantiene esta tradición, en la que los vecinos mezclan los desfiles y concursos de disfraces con la plantación de árboles.
Villanueva de la Sierra ganó a Nebraska
El estado norteamericano de Nebraska disputó hace unos años con Villanueva de la Sierra la primacía de la Fiesta del Árbol, pero, cotejadas las fechas en ambos lugares, se comprobó que existía una gran diferencia de fechas entre la fiesta de Nebraska, que data del año 1872 y la de Villanueva de la Sierra, de 1805.
Según el decreto, su origen se vincula a los Árboles de la Libertad, y es la primera de las fiestas en la que se muestra preocupación por la conservación del medioambiente y por la educación ambiental, tal y como se ha reconocido a nivel internacional.
«Sobre todo teniendo en cuenta que el pensamiento ecologista no arraiga hasta bien entrado el siglo XX, cuando a consecuencia del desarrollo industrial acelerado se comienza a ver el deterioro de espacios naturales y su influencia sobre el ser humano«, se señala en el texto publicado hoy.
En este sentido, la Fiesta del Árbol de Villanueva de la Sierra es un hecho pionero, tanto en lo que respecta a la toma de conciencia conservacionista como a todo lo asociado con la educación ambiental.
Este evento ha sido objeto de numerosos reconocimientos a lo largo del tiempo, como el que recibió en 1971, por parte de la Diputación de Barcelona, que reconoció a Villanueva de la Sierra el honor de ser la pionera en celebrar «La Fiesta del Árbol Forestal».
También ha recibido el premio de la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX) en 2006 . Efeverde




