Varias personas miran a un edificio que ha colapsado por los terremotos en La Guaira, Venezuela. EFE/ Ronald Pena R
TERREMOTO VENEZUELA

La Guaira, la zona caribeña de Venezuela que vuelve a ser golpeada por un desastre natural

Héctor Pereira

Redacción internacional.- La Guaira, el estado costero de Venezuela situado junto a Caracas, declarado «zona de desastre» tras los potentes terremotos de la tarde del pasado miércoles, vuelve a ser escenario de una catástrofe natural tras la tragedia de 1999, cuando un deslave dejó miles de muertos en este paraíso caribeño que hoy muestra decenas de edificios destruidos.

Llamado Vargas hasta 2019, el ahora estado La Guaira vive «una verdadera tragedia», según dijo la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, al explicar que la región, en la que viven medio millón de personas, ha sido la más afectada tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron en menos de un minuto al país sudamericano.

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Según los últimos datos oficiales, estos terremotos han dejado, al menos, 589 fallecidos y 2.980 heridos, aunque hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los sismos, según Organización Internacional para las Migraciones de la ONU (OIM).

A media hora de Caracas

El territorio, el segundo más pequeño en las divisiones regionales de Venezuela, se sitúa al norte de la capital -a unos 30 kilómetros- y registra una temperatura promedio de 27 grados durante todo el año, por lo que sus playas son visitadas por miles de caraqueños, que solo necesitan transitar una autopista durante media hora para llegar a la zona de costa.

El terremoto ocurrió justo en un día no laborable -cuando el país conmemora la Batalla de Carabobo, que signó la independencia de España-, lo que supone una mayor presencia de visitantes en la zona.

Una fuente del sector humanitario adelantó a EFE que hay reportes de víctimas que incluyen «una cantidad considerable» de fallecidos en esta región, donde también ha habido numerosos heridos y daños en infraestructuras.

Allí, los gritos en búsqueda de familiares no paran. El trabajo de pico y pala y sin maquinaria está a cargo principalmente de los propios ciudadanos afectados. Hay cadáveres en los costados en la calle.

Los cuerpos de bomberos y policía no dan abasto, pese a que en la autopista que comunica a esta ciudad costera con Caracas se ha comenzado a ver el traslado de algunas maquinarias e incluso personas en moto cargando herramientas para excavar.

La tragedia de Vargas

La región -conocida hasta 2019 como Vargas- representa para los venezolanos el mayor desastre natural registrado en el país en los últimos 200 años, pues fue escenario en 1999 de un fenómeno meteorológico que desató lluvias sin precedentes, inundaciones y aludes que se cobraron la vida de miles de personas.

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Edificios enteros y vehículos quedaron entonces cubiertos bajo los escombros, lo que impidió -según las autoridades- establecer números precisos de fallecidos y dio paso a estimaciones que calcularon entre 10.000 y 30.000 muertos y el desplazamiento de miles de personas que se quedaron sin hogar.

Entonces, el incipiente gobierno del fallecido Hugo Chávez (1999-2013) aceptó ayuda de numerosos países e inició un lento proceso de reconstrucción en la región, en la que la mayoría de la población vive en la pobreza, según la encuesta nacional ENCOVI, realizada por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

La puerta a Venezuela

La Guaira es el principal punto de entrada al país, pues alberga el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas, y que registra el mayor número de rutas internacionales, ahora suspendidas.

La mandataria interina declaró el cierre temporal del aeropuerto debido a «graves daños» en su infraestructura, sacudida por los sismos, y de la que se desprendieron partes de paredes y techos, según las imágenes mostradas por el canal estatal VTV.

La región -junto a Puerto Cabello, situado a unos 200 kilómetros de distancia- lidera además la actividad portuaria en un país altamente dependiente de las importaciones. Hasta ahora se desconoce el estado en que se encuentran estas infraestructuras de aduanas después de los seísmos.

Este estado constituido por un solo municipio depende en gran medida del turismo, por lo que ha explotado su ubicación frente al Caribe para captar visitantes, atraídos por grandes edificios con vista al mar, varios de los cuales han quedado reducidos a escombros. EFE


 

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