Sequía. Fotografía de @arturolarena para Life Infonatur de EFEverde

Las variables del cambio climático. Por José María Cernuda

José María Cernuda.- Hablar de cambio climático supone hablar de un futuro incierto plagado de problemas. Pero quienes mantienen una conversación sobre esta materia y están convencidos de su existencia en oposición al colectivo de negacionistas, siempre suelen coincidir en dos aspectos: que el cambio climático ya lo vienen notando desde que eran niños por lo mucho que el clima se ha modificado y, sobre todo, que los efectos (siempre perniciosos) a ellos no les va a afectar, aunque sí a las próximas generaciones.

Desde un punto de vista científico esas dos coincidencias no se sostienen. Un vidente bien pagado sí puede concluir qué pasará en el futuro y cuándo y, si insistes y sigues pagando, puede decirte cómo te va a afectar a tí en particular, pero no hay datos serios que avalen la velocidad del cambio y el resultado más o menos inmediato del mismo. Lo que sí queda claro es que la modificación del clima sobre la Tierra obedece a múltiples factores y a la relación que se establece entre todos ellos, aunque también es cierto que uno solo puede ser el detonante que lo origine, normalmente de manera mucho más rápida que si se suman dos o más factores.

Variables del cambio climático

Las variables o factores que favorecen el cambio climático pueden ser de dos tipos: los de origen natural y los causados por el hombre. Estos últimos son los que se sirven para alimentar la polémica, sobre la que, de momento, no vamos a tratar. Los de origen natural más importantes son, entre otros:

– El Sol.

– El Vulcanismo y la Sismología con la modificación del eje de rotación de la Tierra.

– El mar y las corrientes marinas.

– La Meteorología, en su mayor parte condicionada por las demás.

Por ahora solo quiero apuntar una breve descripción de estas variables, ya habrá tiempo para profundizar y poner ejemplos, la Historia está llena de ellos.

El Sol:

La actividad solar condiciona la vida en la Tierra de forma determinante. La tecnología la sufre en forma de deterioro de los satélites artificiales y, en especial, sobre las comunicaciones, pero también el clima se ve condicionado por una mayor o menor cantidad de actividad solar. Sin poder establecerse todavía de qué modo, la comunidad científica parece estar de acuerdo en la existencia de ciclos solares de 11 años. Quizás sea ésta la variable más desconocida de todas.

El vulcanismo y la Sismología:

Las erupciones volcánicas pueden hacer variar el clima en la Tierra durante mucho tiempo con la emisión de cenizas y otros materiales que, en las partes altas de la atmósfera, evita el paso de los rayos solares y hacen bajar las temperaturas, a veces de manera determinante. No podemos olvidar, por no irnos más atrás en el tiempo, la erupción del Pinatubo en 1991, cuya ceniza permaneció más de dos años sin que se precipitara y modificó la radiación de calor a la superficie. Los terremotos y maremotos pueden ser capaces de alterar el grado de inclinación del eje de rotación terrestre como, al parecer, ha ocurrido en muchas ocasiones, las últimas con el maremoto catastrófico del Índico en 2004, o los de estos últimos meses en Haití y, sobre todo, en la franja costera de Chile. Una ligera modificación de la inclinación del eje de rotación puede traer consecuencias directas que favorezcan el cambio climático, aunque todavía no pueda valorarse con exactitud.

El mar y las corrientes marinas:

Otro factor poco conocido, pero a través del cual puede comprobarse cómo la densidad del agua por su salinidad, la temperatura y la circulación de los mares con las mareas y las corrientes, condicionan el clima con carácter local y general de manera interdependiente.

La Meteorología:

Emisiones de la aviación. Foto: Ambrosius Siegel para su uso exclusivo en EFEverde
Emisiones de la aviación. Foto: Ambrosius Siegel para su uso exclusivo en EFEverde

Influenciada por muchísimos factores. De los mencionados con anterioridad quizás el más conocido sea el del Mar, capaz de invertir y modificar sistemas de circulación del aire de superficie y en capas altas que cambian los regímenes de lluvia y las sequías a lo largo del Globo. Todos conocemos algo del famoso “anticiclón de las Azores” y su inmovilidad en una zona geográfica característica frente a la Península, que no permite que lleguen frentes de lluvia cuando más falta hace y que, cuando cambia de situación, permite que tengamos unas estaciones más húmedas y frías por el descuelgue de las borrascas del Norte, como ha sucedido estos dos últimos años.

Profundizaremos en todos estas variables del cambio climático que tan solo apunto e intentaré relacionarlas con aquellos acontecimientos a lo largo de la Historia que, conocidos, estuvieron influenciados por ellos. Y también, sobre los efectos que van a tener en el futuro más próximo. Entonces abordaremos el efecto más conflictivo, el del ser humano en el cambio climático, hacia dónde vamos y qué podemos hacer para paliar los efectos perjudiciales.

Algunos se pueden preguntar: ¿Y la Ley?. La Ley tiene que ser nuestra aliada para combatir los efectos perniciosos del cambio climático, pero sin tener que esperar mucho para ponerla en práctica, tal y como he venido comentando en el blog.

LEY Y CLIMA

10 DE MAYO DE 2010

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Redacción EFE Verde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.