Según un comunicado remitido por Brinzal, el grupo quiere conocer con exactitud las causas del declive de la especie en la Comunidad de Madrid, según explican, el proyecto “Influencia de los usos agrarios en la ecología de especies silvestres amenazadas: el caso de las lechuzas común”, cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.
“En menos de 20 años, la lechuza ha pasado de ser una especie abundante y homogéneamente repartida a contar con un número alarmantemente bajo de parejas en zonas muy concretas”, ha declarado Raúl Alonso, portavoz de Brinzal.
Descenso en la población de lechuzas
Según la nota, mediante técnicas de marcaje y muestreo, el equipo de Brinzal realizará un exhaustivo análisis del cambio de distribución de la especie, así como los usos del terreno, la disponibilidad de alimento y su aprovechamiento por parte de la especie.
[box type=»shadow» ]Brinzal asegura realizar un estudio sobre la evolución histórica de la lechuza común en la región madrileña desde 1980 y crear una serie de directrices dirigidas a paliar este descenso de la población.[/box]
“Hasta donde sabemos, será la primera vez que en este país se acomete un estudio de estas características sobre una especie que ha sido tradicionalmente común, y en unos hábitats donde no se ha tenido en cuenta el papel ecológico de esta y otras muchas especies”, puntualizó Raúl Alonso. EFEverde




