Esponja carnívora «Bola de la muerte» @ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute
BIODIVERSIDAD MARINA

Lo que el mar esconde: descubren más de 1.100 nuevas especies en un sólo año

Científicos colaboradores de Ocean Census, iniciativa lanzada por Nippon Foundation y Nekton para acelerar el conocimiento de la vida marina, han descubierto en un sólo año 1.121 nuevas especies marinas (el 54 % más que la media anual de documentaciones) en 13 expediciones y profundidades de hasta 6.575 metros.

En la considerada como la mayor misión del mundo para descubrir especies oceánicas colaboran también expertos de JAMSTEC (Agencia Japonesa de Ciencias y Tecnología Marinas y Terrestres), CSIRO (Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth) y el Schmidt Ocean Institute (Estados Unidos).

El principal objetivo, acelerar el ritmo de descubrimiento de especies para que políticos y gestores puedan tomar medidas basadas en ciencia para proteger los océanos y evitar que muchas de ellas se extingan antes incluso de ser documentadas. Se estima que el 90 % de las especies marinas aún no han sido descubiertas.

Especies destacadas por los investigadores:

La quimera «Tiburón Fantasma» (Chimaera sp. 1) Ubicación: Parque Marino del Mar del Coral, Australia Profundidad: 802–838 metros

Quimera «tiburón fantastma» @The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/CSIRO

Las quimeras se encuentran entre los habitantes más misteriosos del océano profundo. Parientes lejanos de tiburones y rayas, divergieron hacia una línea evolutiva distinta hace casi 400 millones de años, antes de los dinosaurios. La especie fue descubierta en el Parque Marino del Mar del Coral, frente a la costa de Queensland. Actualmente, un tercio de los tiburones, rayas y quimeras son vulnerables a la extinción.

Gusano “Castillo de Cristal” (Dalhousiella yabukii). Ubicación: Montes submarinos Shichiyo, Japón. Profundidad: 791 metros

Gusano simibótico «Castillo de cristal» @The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/JAMSTEC

Descubierto en un monte submarino volcánico durante la expedición Ocean Census JAMSTEC-Shinkai Japón 2025, este gusano poliqueto habita dentro de un “castillo de cristal”: las intrincadas cámaras de una esponja de vidrio, un organismo con un esqueleto compuesto de sílice cristalina.

Gusano cinta (Drepanophoridae sp. 1) Ubicación: Timor Oriental Profundidad: 1–5 metros

Gusano cinta @ The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Gustav Paulay

Además de su papel ecológico como depredadores, estos gusanos podrían tener importancia biomédica; algunas de sus toxinas únicas han sido investigadas como posibles tratamientos para el Alzheimer y la esquizofrenia. Estos gusanos miden menos de 3 centímetros y su coloración intensa funciona como señal de advertencia para los depredadores.

Esponja «Bola de la muerte»  (Chondrocladia sp.) Ubicación: fosas de las Islas Sandwich del Sur Profundidad: 3.601 metros

Esponja carnívora «Bola de la muerte» @ROV SuBastian/Schmidt Ocean Institute

Ejemplo sorprendente de cómo la vida se adapta a los ambientes extremos de las profundidades oceánicas. El organismo pertenece al género de esponjas Chondrocladia, un grupo conocido por haber abandonado el estilo de vida típico de las esponjas filtradoras para convertirse en depredadores activos.

A 3.601 metros bajo la superficie, en el sistema de fosas de las Islas Sandwich del Sur, el alimento que flota en el agua es escaso. En lugar de filtrar partículas microscópicas, esta especie utiliza densos campos de espículas con forma de gancho para capturar pequeños crustáceos arrastrados por las corrientes oceánicas. Una vez que la presa queda atrapada, la esponja la rodea gradualmente y la digiere externamente, una adaptación altamente especializada para sobrevivir en hábitats abisales pobres en nutrientes

 

Camarón mediterráneo (Caridion sp. 1) Ubicación: Marsella, Francia Profundidad: 15–35 metros

Camarón mediterráneo @The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Hossein Ashrafi

Su hallazgo en una cueva marina frente a Marsella demuestra que todavía se realizan grandes descubrimientos marinos en plena costa mediterránea europea. Caracterizado por sus brillantes bandas anaranjadas y sus complejos apéndices, su descubrimiento aporta datos fundamentales para la conservación efectiva de la presionada región mediterránea.

Pluma de mar de Mystery Ridge (Ptilella sp. OCSS_1146) Ubicación: cresta Miystery Ridge, Islas Sandwich del Sur. Produndidad: 805 metros

Pluma de mar de Mystery Ridge @ Paul Satchell/The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/Schmidt Ocean Institute

Constituye una incorporación llamativa a la biodiversidad antártica. Aunque algunas especies recuerdan a antiguas plumas de escritura, estos organismos son en realidad corales coloniales. A diferencia de los corales constructores de arrecifes, que se adhieren a superficies rocosas, la mayoría de las plumas de mar funcionan como “árboles” de los fondos blandos del océano profundo, utilizando un bulbo muscular para anclarse en el sedimento.

Tiburón gato (Apristurus sp.1) Ubicación: Parque Marino del Mar del Coral, Australia. Profundidad: entre 748 y 982 metros 

Tiburón gato @The Nippon Foundation-Nekton Ocean Census/CSIRO

Su hallazgo representa un avance importante para la investigación de elasmobranquios de aguas profundas en el noreste de Australia. El ejemplar se caracteriza por un hocico alargado y órganos sensoriales especializados, adaptados para la caza en entornos donde la luz es prácticamente inexistente.

La importancia de acelerar el conocimiento

Históricamente, el tiempo promedio entre el descubrimiento inicial de una especie y su descripción formal en la literatura científica ha sido de 13,5 años, lo que significa que muchas especies corren riesgo de extinguirse antes incluso de ser catalogadas.

Para abordar este problema, la alianza mundial Ocean Census (Censo Oceánico) y sus colaboradores están reconociendo la categoría de «descubierta» como categoría científica formal que puede registrarse la plataforma digital para datos de especies marinas denominada NOVA.

Esta plataforma pone a disposición los datos recopilados en cuestión de semanas o días, mediante un enfoque sistemático, transparente y de acceso abierto, según sus responsables, que han apuntado que cuentan con el respaldo de una red de más de 1.400 taxónomos y científicos de 660 instituciones en 85 países.

Proteger 

Según los expertos, contar con datos de alta calidad como los que ofrece NOVA proporciona la ciencia necesaria para, por ejemplo, desarrollar el Tratado de Alta Mar o lograr los objetivos del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, acuerdos que persiguen fortalecer la protección de especies y sus ecosistemas.

«Gastamos miles de millones buscando vida en Marte o explorando el lado oscuro de la Luna. Descubrir la mayoría de la vida en nuestro propio planeta —en nuestro propio océano— cuesta solo una fracción de eso. La pregunta no es si podemos permitirnos hacerlo. La pregunta es si podemos permitirnos no hacerlo», ha aseverado el director de Ocean Census, Oliver Steeds.

Muchas de las especies corren riesgo de desaparecer antes incluso de ser documentadas, estamos en una carrera contra el tiempo para comprender y proteger la vida oceánica (…) Al acelerar el descubrimiento y compartir datos a nivel mundial, no solo estamos encontrando nueva vida, sino que genermos la evidencia necesaria para impulsar la ciencia y las políticas globales en un momento crítico, ha apuntado la directora científica de Ocean Census, Michelle Taylor.

Para el director ejecutivo de The Nippon Foundation, Mitsuyuki Unno, los resultados de la misión demuestran lo que es posible conseguir cuando se combinan ambición científica y colaboración global a gran escala. Gracias a la ciencia que transforma muestras en descubrimientos, «el equipo está revelando la extraordinaria riqueza de la vida oceánica». EFE Verde

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Ana Tuñas Matilla

Somos Naturaleza, ese es mi lema. Mi objetivo, que no se nos olvide. Somos parte del ecosistema en el que vivimos, no sus dueños. Cuidarlo es cuidar de nosotros mismos. Es nuestra responsabilidad. Mis orígenes están en una aldea de Ourense. Mi contacto con lo rural, unido a mi experiencia en la cobertura de temas de economía o salud, me han permitido enteder que todo está conectado.