Los hogares como consumidores finales pagaron 9.965,3 millones de euros en impuestos ambientales en 2011, un 1,4 % más que en 2010.
En el periodo comprendido entre 2008 y 2011, el descenso ha sido del 8,2 %, añade el comunicado del Instituto Nacional de Estadística.
Los impuestos ambientales se componen de gravámenes sobre la energía, el transporte, la contaminación y los recursos.
Los referidos a la energía alcanzaron los 13.638 millones de euros en 2011, lo que supuso el 81,8 % del total.
Por su parte, los impuestos sobre el transporte ascendieron a 2.803,8 millones de euros (el 16,8 % del total), mientras que los que gravan la contaminación y los recursos representaron el 1,4 % restante.
Los gravámenes sobre la energía se redujeron un 4,3 % en 2011 respecto a 2010.
Por su parte, las tasas impositivas sobre el transporte bajaron un 6,7 % y los impuestos sobre la contaminación y los recursos aumentaron un 7,8 %.
En el periodo comprendido entre 2008 y 2011 los gravámenes sobre la energía han bajado un 5,6 % y los del transporte se redujeron un 19,7 %.
Por su parte, los impuestos sobre la contaminación y los recursos han registrado un incremento del 2,6 %.
Detrás de los hogares, se situaron los servicios, concentrando el transporte y almacenamiento un 18,3 % y el resto de servicios un 9,9 %.
Por su parte, el transporte y almacenamiento aumentó un 1,2 % el pago de impuestos y el resto de servicios lo redujo un 26,1%. EFE




