Matthew, que esta madrugada se transformó en un ciclón post-tropical, se halla a 200 millas (320 kilómetros) al este de Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, en donde hasta anoche estaba previsto un incremento del nivel del agua, en especial en la barrera de islas Outer Banks.
De acuerdo al boletín de las 5.00 de la tarde, el último que el CNH emitió sobre este ciclón, Matthew presentaba todavía vientos máximos sostenidos de 75 millas por hora (120 km/h) pero seguía alejándose de las costas estadounidenses con dirección este, a una velocidad de traslación de 15 millas por hora (24 km/h).
De acuerdo a los meteorólogos, se prevé que el ciclón se disipé este lunes en el Atlántico.
Retiradas todas las alarmas
Se han retirado todos los avisos y advertencias que permanecían vigentes para las zonas costeras de Carolina del Norte, en donde aún se sienten algunos vientos con fuerza de tormenta tropical.

En partes de Carolina del Norte, azotada con especial ahínco por el ciclón, se han registrado acumulaciones de agua históricas producto de las fuertes lluvias y hay riesgo para la vida por las inundaciones, de acuerdo al CNH.
Sólo en EEUU provocó 19 muertes
El ciclón, que tocó tierra estadounidense el sábado en McClellanville, en Carolina del Sur, se había cobrado hasta el momento 19 vidas; 8 muertes en Carolina del Norte, 6 en Florida, 4 en Georgia, y una en Carolina del Sur, de acuerdo al último reportes de autoridades locales.
De acuerdo con el CNH, Matthew, que llegó a tener la categoría 5, es el huracán más poderoso que se ha formado en el Atlántico desde Félix, en 2007, que causó más de 130 muertos a su paso por Nicaragua.
En esta temporada de huracanes en el Atlántico se han formado catorce tormentas tropicales, de las que seis se han convertido en huracanes (Alex, Earl, Gastón, Hermine, Matthew y Nicole). Efeverde





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