Así lo ha anunciado hoy el secretario de Estado de medioambiente, Federico Ramos, durante la clausura de la Conferencia Internacional «Alcornocales y sector corchero» que ha reunido en Madrid a unos 300 expertos españoles, portugueses y franceses.
Ramos ha recordado que los bosques de alcornoques constituyen una fuente «incalculable» de riqueza verde, por lo que hay que defender, proteger y promover sus ecosistemas.
Además, durante estas sesiones se ha propuesto llevar a cabo un plan de difusión conjunto entre España y Portugal dirigido al sector del corcho y a la población en general, para dar a conocer los valores del alcornoque.
Una gestión «adecuada» de estos bosques puede satisfacer necesidades como la creación de empleo y el fomento de la actividad económica en el entorno rural, gracias a los recursos que proporciona este árbol, como la madera y el corcho, ha resaltado el secretario de Estado.
Además de la saca del corcho, esta especie ofrece «gran valor» al turismo de naturaleza, por sus valores paisajísticos y su interés micológico.
Según Ramos, la dehesa de alcornoque presta «servicios ambientales» porque tiene una función activa frente al cambio climático en su calidad de sumidero de dióxido de carbono y un papel regulador en el ciclo del agua.
Los especialistas que han participado en estas jornadas han apostado por el renacimiento de la cultura de la dehesa y el redescubrimiento del corcho como fuente de riqueza.
Amenazado por sobreexplotación
Ramos ha recordado las actuales amenazas del alcornoque como la sobreexplotación de los pastos, el abandono rural y el estancamiento del sector; problemas que afectan a «la salud» de la especie y la hace vulnerable a enfermedades e incendios.
Para luchar contra estas adversidades, el secretario de Estado ha señalado que es precisa una acción decidida de colaboración entre la administración pública, el sector del corcho y los propietarios de los bosques. EFE




