El ejemplar, nacido el pasado 28 de enero, ha sido también el primero de este año en la red internacional de cría en cautividad de esta rapaz en Europa, según ha informado en un comunicado la Consejería.
El pollo, con un peso de 140,4 gramos, es hijo de la pareja formada por Joseph y Keno, evoluciona perfectamente bajo los cuidados del personal del centro y, tras su estancia en el laboratorio (entre 6 y 7 días), será adoptado por la pareja Cabús y Corba.
Nacimientos controlados
La mayoría de las eclosiones que se producen en estas instalaciones se controlan en el laboratorio, de forma que, cuando faltan unos cinco días para la eclosión, el huevo se retira del nido de la pareja, a la que se dejan otros dos de escayola caliente para que siga con el proceso de incubación, y se introduce en la incubadora hasta la eclosión del pollo.
Tras el nacimiento, el ejemplar permanece los primeros días de vida en el laboratorio, alimentado y sometido a un seguimiento exhaustivo por parte del personal para asegurar que su desarrollo sea el adecuado.
Proceso de adopción
Transcurrido ese tiempo llega el momento de la adopción por parte de una pareja (ya sean su padres biológicos o no) para que complete su desarrollo en el nido, así el pollo crece ‘salvaje’ para en un futuro poder liberarse al medio natural o pasar a formar parte del centro de cría.
Creado en diciembre de 1996, el Centro de Cría del Quebrantahuesos de Cazorla está gestionado por la Fundación Gypateus, con el objetivo principal de reproducir esta especie en cautividad. Efeverde




