Un niño está sentado en una zona afectada por las inundaciones en Indonesia en diciembre de 2025. EFE/EPA/ALBERT IVAN DAMANIK
CALENTAMIENTO GLOBAL

La ONU asume que se van a superar los 1,5 grados de calentamiento, pero cree que todavía es reversible

Madrid.- El calentamiento global superará los 1,5 grados «en los próximos años», lo que incrementará los riesgos e impactos para los ecosistemas y las comunidades, aunque Naciones Unidas considera que todavía es posible reducir las temperaturas y llama a actuar para que el planeta vuelva a situarse por debajo de este límite «lo antes posible».

Según un nuevo informe que ha publicado este martes el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en el escenario más optimista, la temperatura global del planeta será 1,8 grados superior a los niveles preindustriales, aunque otras predicciones sugieren que superará los 2 grados.

En este contexto, el estudio asume que se van a superar los 1,5 grados de calentamiento próximamente y considera que la mejor opción es dibujar una trayectoria de «rebasamiento, pico y descenso» que permita cumplir con el Acuerdo de París a largo plazo.

Esto supondría minimizar al máximo los daños y actuar para que este rebasamiento sea lo más breve posible y por unas pocas décimas, con el objetivo de volver a situar al planeta por debajo de este límite lo antes posible.

«Debemos lograr que este rebasamiento sea lo más pequeño y breve posible, limitando el aumento de las temperaturas y el tiempo que permanecen por encima de 1,5 grados», ha afirmado el secretario general de la ONU, António Guterres, quien considera que esto exige de «una ambición desmedida».

Para conseguir este objetivo y minimizar al máximo el aumento de las temperaturas, el informe pide «reducciones inmediatas y sostenidas» de las emisiones de gases de efecto invernadero, incluido el metano, y emisiones netas negativas a largo plazo, para lo que será necesario eliminar el dióxido de carbono del aire con marcos de gobernanza «sólidos».

Al mismo tiempo, el estudio propone medidas de adaptación que reduzcan la vulnerabilidad «a los impactos actuales, previstos o imprevistos, del cambio climático» en las sociedades y economías, aunque los científicos reconocen que existen límites y que, incluso si se consigue volver a un calentamiento inferior a los 1,5 grados, muchas comunidades «se enfrentarán a pérdidas irreversibles y a unas condiciones que cambiarán para siempre».

Por ello, insiste en que cada décima cuenta y en que hay que reducir el pico y la duración del calentamiento, ya que esto disminuiría los riesgos, haría que la adaptación costara menos y aumentaría las posibilidades de conseguir el objetivo a largo plazo.

«Seamos muy claros. El objetivo de los 1,5 grados es todavía la meta, pero ahora tenemos que abordarlo de otra manera, desde arriba», ha afirmado la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.

La erosión costera por el cambio climático afecta a todos los continentes

Impactos devastadores

Los riesgos e impactos asociados al calentamiento se intensificarán por cada décima adicional y con cada año que pase y algunos surgirán de forma repentina, mientras que otros se acumularán con el tiempo.

La ONU avisa que, con un calentamiento superior a los 1,5 grados, se intensificarán los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de ecosistemas y la desaparición de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y las ciudades costeras de baja altitud.

Si este calentamiento se sitúa entre los 1,5 y los 3 grados, los glaciares perderán más de una cuarta parte de su masa para 2100, lo que elevaría el nivel del mar entre 9 y 13 centímetros, al tiempo que los ecosistemas dañados podrían acelerar el cambio climático.

El aumento de las temperaturas también traerá graves daños para la salud humana, la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua, la naturaleza, las ciudades, las infraestructuras y las economías. Esto podría suponer, por ejemplo, que la producción de alimentos disminuya hasta un 14 % para 2050.

Además, podrían superarse umbrales que después sería muy difícil de revertir o incluso imposible, como cambios irreversibles en las capas de hielo, la alteración de la circulación meridional de retorno del Atlántico -clave en la regulación del clima- y la degradación de la selva amazónica.

Voluntad política y multilateralismo

Teniendo en cuenta todos estos riesgos y también los beneficios que la transición ecológica tiene, el informe insta a emprender una acción «acelerada, colectiva y global» para limitar el tiempo y las décimas por las que se supera el límite de los 1,5 grados.

Para ello, considera necesario una «firme voluntad política y multilateralismo, políticas eficaces, gobernanza inclusiva y financiación».

En este sentido, llama a los países con mayor responsabilidad histórica en el cambio climático a actuar «con mayor firmeza y rapidez» y considera que los que se ven afectados de manera desproporcionada deben formar parte de la toma de decisiones y las medidas a nivel mundial.

«Es esta generación la que debe actuar, no la siguiente», recalca la ONU, que pide estrategias para proteger a los más vulnerables, propiciar una transición justa y garantizar «un futuro habitable para las generaciones futuras».

«El futuro nos depara muchas incógnitas, pero sí sabemos que las decisiones que tomemos ahora y en los próximos años determinarán si tenemos alguna posibilidad de volver al 1,5 o menos. Tenemos que actuar con urgencia y determinación», ha asegurado Andersen.

Capturar el carbono

Para reducir el calentamiento por debajo de los 1,5 grados, el informe considera necesario la eliminación del dióxido de carbono del aire y su almacenamiento mediante, por ejemplo, la reforestación, pero considera que esto debe ser un complemento y no un sustituto de las reducciones de las emisiones.

Además, considera que estos métodos conllevan riesgos y compromisos que limitan su potencia y, por eso, deben regularse con cuidado.

Pérdidas irreversibles

En cualquier caso, la ONU reconoce que el retorno a un calentamiento inferior a los 1,5 grados es incierto e incluso si esto se consigue, muchos países y comunidades se enfrentarán a pérdidas irreversibles y a condiciones que habrán cambiado para siempre.

«Es posible que muchas comunidades se hayan reubicado o hayan cambiado sus medios de vida, mientras que las sociedades se enfrentarán al reto de la readaptación», reconoce el informe.

Por ello, los mecanismos de gobernanza tendrán que evolucionar para resolver cuestiones difíciles como decidir qué se reconstruye, cómo se reconfiguran los medios de vida, cómo se abordan las pérdidas y los daños y como se respeta la soberanía y los derechos de estados cuyo territorio puede llegar a desaparecer. EFE Verde

mnc/

 


 

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Mari Navas

Malagueña. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora de información medioambiental en EFEverde. Antes pasé por el departamento de Economía y fui corresponsal en Frankfurt (Alemania) para la Agencia EFE. También he trabajado para El Mundo, las webs de Informativos Telecinco y Noticias Cuatro y la revista Lecturas.