La energía eléctrica ya está disponible en un 30 por ciento de la ciudad, incluidos los barrios de Balaroa y Tipo y el hospital Anutapura, dijo a Efe Sarjan Mokodomgan, empleado de la compañía estatal de electricidad, PLN.
También comenzó esta madrugada a distribuirse gasolina que llegó anoche en al menos una decena de tanques cisterna, según pudo comprobar EFEverde.

Varios vecinos aseguraron a EFEverde que ya se puede encontrar el combustible, del que además de los vehículos también dependen los generadores de electricidad que sustituyen a la aún muy dañada red eléctrica.
La falta de combustible, agua y comida provocó en los últimos días saqueos en comercios y gasolineras, de acuerdo con versiones de la policía local.
Más de 61.000 personas desplazadas
Las autoridades indonesias y diversas organizaciones locales e internacionales trabajan para hacer llegar ayuda humanitaria y asistencia médica a los afectados, incluidos los casi 800 heridos y más de 61.000 desplazados en campos de evacuados.

[box type=»shadow» ]Según datos del centro de coordinación del ministerio de Sanidad en Palu, más de 160 médicos trabajan en 20 equipos a lo largo de la zona afectada, aunque todavía faltan medicinas y especialistas.[/box]
Mientras, los equipos de rescate siguen la búsqueda de supervivientes y víctimas, e intentan llegar a las zonas de más difícil acceso que quedaron bloqueadas por la destrucción causada por el seísmo y las avalanchas de barro que lo siguieron.
Estas zonas incluyen Petobo y el municipio Sigi Biromaru, ambas localizadas al sur de Palu, la ciudad más dañada por la catástrofe junto al municipio de Donggala.
Palu y Donggala suman una población de más de 600.000 habitantes. EFEverde





Debe estar conectado para enviar un comentario.