El presidente de Repsol, Antonio Brufau durante la junta general de accionistas, este jueves. EFE/ Zipi Aragon
COMBUSTIBLES FÓSILES

Repsol pide «menos demagogia» y no «frivolizar» sobre la importancia de los combustibles fósiles

Madrid.- El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha afirmado este jueves que «hay que tener cuidado con frivolizar» sobre la importancia de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas, al tiempo que ha pedido «más reflexión, menos demagogia e ideología» en un contexto en el que considera que la solución a la crisis actual por el cierre del estrecho de Ormuz no se puede basar en extender las renovables.

«Lo que yo oigo de muchos políticos es que la solución a la crisis es sustituir los combustibles fósiles por la extensión de la red de generación eléctrica renovable. Y yo me pregunto: ‘¿pero esta gente sabe qué dice?», ha afirmado en la junta de accionistas de Repsol, en la que ha destacado que el 80 % de la matriz energética mundial continúa siendo fósil.

«¿Cómo vamos a solucionar un problema hoy sustituyendo una energía que ya está por una energía que va a ser muy positiva, pero que necesita de mucho desarrollo y de difícil aplicación. Por lo tanto: reflexión, reflexión y reflexión y menos demagogia, menos ideología», ha continuado.

En su opinión, no se trata de confrontar entre energías, sino de ir añadiéndolas todas para así responder a las necesidades de la sociedad, por lo que ha pedido al regulador que empiece a pensar «de otra forma» y que todas «son necesarias».

«¿Por qué no podemos prescindir del petróleo o del gas natural? Las moléculas de petróleo y gas natural forman parte de nuestra vida cotidiana», ha afirmado, antes de pedir a los presentes que piensen en su entorno y se fijen que es necesario para la movilidad, para los aceites o para la agricultura.

«Por tanto, cuidado con frivolizar con la importancia de los combustibles fósiles como el petróleo y el gas», ha sentenciado.

Según su diagnóstico de la situación, el mundo se dirige hacia un escenario «de alta intensidad de consumo de energía», en el que las emisiones «van a ir creciendo» a consecuencia de la mayor población y el nivel de bienestar, «dos aspectos que no son gestionables y que todo el mundo tiene que respetar».

En el extremo contrario, sí ve gestionable desacoplar el crecimiento de la economía al de la energía, «aunque hay un espacio limitado» para ello, y también conseguir secuestrar el carbono que hay en la atmósfera.

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El refino, «invisible»

Ante el contexto del cierre del estrecho de Ormuz por la guerra de Irán, el presidente de Repsol ha puesto en relieve el sistema de refino español, que junto con la generación de las renovables y las infraestructuras de gas natural, ha provocado que España esté en una mejor situación energética que el resto de Europa.

No obstante, ha lamentado que se trata de un sector «invisible» debido a que toca “el procesamiento de combustibles fósiles, que no es lo que las autoridades europeas quieren cuando solo hablan de la extensión de redes de generación eléctrica renovable».

En este sentido, Brufau ha afirmado que el refino nacional es «modélico en Europa» y se ha congratulado de la apuesta que hizo la compañía por su despliegue en España, con más de 15.000 millones que Repsol «con su dinero» ha invertido en los últimos 10 años «para tener los mejores sistemas».

«Es una inversión privada, sin apoyo público, sin reconocimiento público», ha sentenciado.

Europa debe priorizar su autonomía

Con respecto a la situación geopolítica actual, Brufau ha considerado que Europa tiene que priorizar su autonomía estratégica y la seguridad de suministro.

A su modo de ver, el Estado del bienestar del Viejo Continente no sólo delegó una parte importante de su coste de la seguridad en EE.UU., sino que además se basó en una energía «que tenía que ser muy competitiva, por lo que se decidió que era mejor comprarla a Rusia», y en productos tecnológicos de China a precios muy bajos.

Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania puso de manifiesto la «inconsistencia» de esos planes energéticos, y ahora la región ha caído en la cuenta de la necesidad de recuperar su industria, un proceso que va a costar «mucho tiempo».

Incoherencia de las políticas europeas

De hecho, la Unión Europea (UE) ha acaparado gran parte de sus críticas, con una regulación que tampoco «va muy allá, digamos, en su inteligencia» y temas «que difícilmente tienen sentido común».

En este sentido, ha criticado que se prohíba la financiación a proyectos vinculados a los hidrocarburos, que las empresas extranjeras que quieran hacer negocios con Europa deban seguir unas pautas de conductas en derechos humanos y en sostenibilidad, la regulación sobre las emisiones de metano o los impuestos «excesivamente altos» que penalizan a los comercializadores de productos petrolíferos o de generación eléctrica.

También ha pedido que los combustibles renovables tengan el mismo tratamiento fiscal que el vehículo eléctrico, al tiempo que ha criticado que Europa prohíbe el fracking en su territorio pero importa gas de Estados Unidos con esa técnica.

«Yo creo que en Europa tenemos muchas posibilidades todavía hoy de producir hidrocarburos. Se dice que no tenemos hidrocarburos. Falso. No sabemos si tenemos hidrocarburos porque la exploración a través del fracking de gas natural en España o en Europa está prohibida», ha continuado.

En este contexto de «incoherencia de las políticas europeas», ha pedido a los legisladores que apliquen una visión mucho más amplia. EFE verde

mnc

 


 

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Mari Navas

Malagueña. Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactora de información medioambiental en EFEverde. Antes pasé por el departamento de Economía y fui corresponsal en Frankfurt (Alemania) para la Agencia EFE. También he trabajado para El Mundo, las webs de Informativos Telecinco y Noticias Cuatro y la revista Lecturas.