Fotografías: Cedidas PAMIR IceCorin © BDelapierre IceMemory TSVPprod Nanofprod.
EFEverde.- Un equipo internacional de 13 científicos ha iniciado en Tayikistán la primera campaña de perforación profunda en un glaciar del macizo del Pamir, conocido como el «Techo del Mundo» con el objetivo de recuperar testigos de hielo, archivos únicos del clima y preservarlos en el Santuario Ice Memory en la Antártida.
El equipo trabaja actualmente a 5.800 metros de altitud, en la capa de hielo de Kon Chukurbashi, donde está intentando la primera perforación profunda de la región, hasta 105 metros de hielo. Si tiene éxito, la expedición asegurará el primer archivo glaciológico profundo y de gran altitud de Asia. Estos glaciares, situados junto al célebre Fedchenko, almacenan capas de nieve acumuladas durante siglos que constituyen una memoria climática sin precedentes en Asia Central,, explica la Ice Memory Foundatión en un comunicado.
Uno de los dos núcleos de hielo será destinado al proyecto internacional Ice Memory, cuyo objetivo es crear en la Antártida una biblioteca glaciológica para las generaciones futuras, antes de que el deshielo causado por el cambio climático borre estos registros naturales.
El proyecto está dirigido por el PAMIR Project, financiado por Suiza, junto con la Academia de Ciencias de Tayikistán y un equipo internacional procedente de Suiza, Japón, Estados Unidos, Francia y Alemania. Representa tanto un avance científico de gran relevancia como un símbolo de cooperación internacional en un momento clave para las ciencias de la criósfera.

Archivos de hielo únicos
La región del Pamir es una de las últimas áreas de gran altitud del planeta donde aún no se había logrado extraer un testigo profundo. Hasta ahora, el acceso complicado y la logística extrema habían frenado los intentos.
El proyecto, financiado por el Swiss Polar Institute en el marco de la iniciativa PAMIR, ha permitido superar esas dificultades con el apoyo de la Academia de Ciencias de Tayikistán. El emplazamiento de Kon Chukurbashi fue identificado en 2024 como candidato idóneo, ofreciendo la oportunidad de recuperar el primer archivo profundo y de gran altitud del continente asiático.
“Este hielo guarda cientos y posiblemente miles de años de historia de la nieve, la temperatura y la química atmosférica. Debemos rescatarlo antes de que el calentamiento global lo destruya para siempre”, advirtió Evan Miles, investigador de la Universidad de Friburgo y responsable de la expedición.
Ciencia contrarreloj
Los testigos de hielo son auténticos archivos naturales: conservan burbujas de aire, isótopos, partículas y microorganismos atrapados durante siglos. Constituyen una fuente directa de información sobre la evolución del clima y del medioambiente en una de las regiones más vulnerables y con menos datos del planeta.
La perforación pretende alcanzar hasta 105 metros de profundidad. Uno de los núcleos será analizado por el consorcio internacional del proyecto PAMIR, que integra a la Universidad de Friburgo y la de Zúrich (Suiza), la Academia de Ciencias de Tayikistán, las universidades de Nagoya y Hokkaido (Japón), la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.) y el apoyo técnico de la Universidad de Berna.
El segundo testigo será enviado al Santuario Ice Memory, situado en la estación franco-italiana Concordia, en la Antártida. Allí, en condiciones de congelación natural, se conservarán durante siglos para futuras generaciones de científicos.

Legado para la ciencia y la cooperación internacional
El Ice Memory Foundation, impulsado por seis instituciones científicas de Francia, Italia y Suiza (entre ellas CNRS, IRD y la Universidad de Grenoble Alpes), lidera esta red mundial de preservación del hielo. La operación del Pamir marca un hito simbólico: es una de las primeras grandes acciones del Decenio Internacional de Ciencias de la Criósfera lanzado por Naciones Unidas en 2025.
“Hoy más que nunca debemos proteger los datos que nos permiten tomar decisiones basadas en la ciencia, anticipar cambios y adaptarnos. Es una responsabilidad compartida con las próximas generaciones”, señaló Thomas Stocker, presidente de Ice Memory Foundation y climatólogo de la Universidad de Berna.
“Nos entusiasma contar con este archivo irremplazable del Pamir e incluirlo en el Santuario de la Memoria del Hielo”… «Esta es una responsabilidad que todos compartimos”, señaló.
Desde la diplomacia también se subraya la importancia de la iniciativa. “Podemos sentirnos orgullosos —Francia y Tayikistán juntos— de que, al inicio del Decenio de la Criósfera, una cooperación científica tan emblemática esté viendo la luz”, declaró Olivier Poivre d’Arvor, embajador francés para los Polos y los Océanos.
El conocimiento de los Glaciares en riesgo
Aunque muchos glaciares del Pamir todavía parecen resistentes, los científicos advierten de que las señales de debilitamiento ya son perceptibles. Los testigos de hielo extraídos permitirán entender mejor la evolución del clima y el agua en la región, así como aportar datos cruciales sobre las fluctuaciones glaciares en los últimos siglos y milenios.
Los resultados de esta campaña se sumarán a investigaciones previas en la zona, como las llevadas a cabo en el glaciar Fedchenko (hoy Vanj-yakh) en colaboración con investigadores franceses y alemanes. En conjunto, estos proyectos refuerzan la comprensión del papel de Asia Central en el sistema climático global.
Con el éxito de esta misión, la memoria helada del Pamir quedará a salvo para el análisis científico y como patrimonio climático universal. Un tesoro natural preservado bajo el hielo eterno de la Antártida, destinado a contar la historia del clima cuando los glaciares de montaña ya no estén. EFEverde





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