Como cada año, la pitón de 6,5 metros de largo ‘Atomic Betty’ se ha sometido a un reconocimiento médico en el parque de reptiles de Sidney. Una de las pruebas médicas ha necesitado la ayuda de seis trabajadores del parque que, subidos cada uno a una báscula, han conseguido averiguar el peso del reptil. ¿El resultado? 129 kilos, 11 menos que el año pasado.




