Esta planta sólo vive en los canchales de alta montaña del Pirineo oriental y, por su rareza, está protegida legalmente mediante el Decreto 172/2008 (Catálogo de flora amenazada de Cataluña).
La nueva población se sitúa en el sector suroeste de la sierra del Cadí, en el municipio de La Vansa i Fórnols, en la comarca del Alt Urgell.
Aunque aún no se ha elaborado un censo exhaustivo, los botánicos han estimado que exisiten cerca de 5.000 ejemplares, de los cuales unos 2.000 son reproductores.

Según esta estimación, se trata de una de las poblaciones más grandes de esta especie, seguramente la tercera más numerosa del mundo.
En el Parque Natural del Cadí-Moixeró, el «espolón montañoso» ya estaba bien documentado en otros 2 lugares: Cerdanya y Berguedà, además de haber otras dos indicaciones de los años 80 en lugares donde no ha sido reencontrado (en la vertiente norte del Cadí y el Pedraforca).
Con este descubrimiento, el Parque Natural se confirma como el espacio de mayor importancia para la conservación de esta planta ya que, según los datos actuales, más de la mitad de la población mundial se ubica dentro de sus límites.
El Parque Natural del Cadí-Moixeró hace un seguimiento de esta especie desde hace años para estudiar la viabilidad de futuro ya que, aunque es una planta tóxica, los rebecos comen sus flores.
Afortunadamente, se ha comprobado que esto no conlleva una disminución de la capacidad de reproducción a través de las semillas, ni afecta a la salud de los rebecos.
El «espolón montañoso» es una de las plantas seleccionadas para un proyecto de colaboración transfronteriza sobre la flora de interés patrimonial del Pirineo catalán, en el que participan espacios naturales protegidos y administraciones de Cataluña, Francia y Andorra.
En el marco de este proyecto, este año se establecerán parcelas de seguimiento a largo plazo y se harán censos en 5 ó 6 poblaciones de «Delphinium montanum» en el Cadí, el Ripollès, la Alta Cerdanya y el Conflent. EFEverde





Debe estar conectado para enviar un comentario.