El objeto de la protesta es denunciar la puesta en marcha del proyecto «Retortillo-Santidad y Alameda» de Berkeley, filial española de la australiana Berkeley Resources, ha dicho a Efe el secretario de la plataforma Stop Uranio, José Ramón Barrueco.
Hasta la fecha, Stop Uranio ha recabado más de 173.000 firmas en el portal change.org para pedir a la Junta de Castilla y León que impida la explotación minera.
Ante la apertura de la «primera mina de uranio permitida en Europa», Barrueco ha denunciado impactos medioambientales y a salud pública, así como la liberación de radón procedente del uranio, las molestias para los vecinos por los ruidos de las obras y la emisión de elementos radiactivos a la atmósfera.
«Se trata de una de las actividades industriales más tóxicas que existen», ha subrayado.
Al respecto ha apuntado a la contaminación del agua, aire y suelos procedentes de la minería de uranio, que generan «efectos duraderos y consecuencias irreversibles» para los habitantes de la zona.Se añade a ello el riesgo del procesado de residuos que pueden ser transportados por el aire y sus posibles «efectos cancerígenos» en la población.
La veintena de participantes en la concentración han portado pancartas y carteles con mensajes como «Hoy pasivos, mañana radiactivos» o «Si quieres una mina, ponla en tu cocina».
Según datos de la plataforma, el proyecto afectará a más de 4.500 hectáreas, situadas entre los municipios de Retortillo, Villavieja de Yeltes y Alameda de Gardón.
El pasado 9 de octubre, el Consejo de Ministros desestimó la petición del Ayuntamiento de Retortillo para convocar una consulta popular sobre este proyecto en su municipio por no tratarse de una competencia local al afectar a intereses municipales, comarcales, provinciales, nacionales e incluso internacionales. EFEverde




