Su programa verde para los comicios del día 24, presentado ayer por la tarde, se divide en seis grandes puntos: diseño de un Plan de Rescate Ecológico; lucha contra el cambio climático, revisión de la normativa ambiental y de la Ley de Suelo de cada CCAA para reforzar la visión integrada del territorio; creación de empleo verde e impulso a la investigación científica sobre problemas ambientales.
En el capítulo de fiscalidad, la formación propugna el diseño e impulso de una política tributaria integral ecológico-ambiental, «reformando y modificando los impuestos ya existentes de índole medioambiental y creando figuras impositivas nuevas».
Entre otras, defiende gravar las bolsas de plástico de un solo uso; la contaminación que supere los niveles de emisión permitidos; el daño medioambiental causado por grandes áreas de venta (con hecho imponible medido en volumen de envases y embalajes); una tasa sobre los establecimientos turísticos para «corregir sus impactos» y reformar la tasa sobre depósito de residuos.
Sustitución de energías sucias por renovables
Por otro lado, apuesta por la progresiva sustitución de los combustibles fósiles por energía renovable; la mejora de la eficiencia energética y el desarrollo de «infraestructuras verdes» (redes de transporte colectivo, tren, producción y distribución de energías limpias, eficiencia en el uso del agua, reforestación etc).
El futuro plan energético por el que aboga Podemos se centra, entre otros, en los siguientes aspectos: compromiso de no autorizar el «fracking»; autorización de nuevas instalaciones de generación renovable sin retribución específica de potencia inferior a 50 MW (las que están dentro de las competencias autonómicas) y fomentar instalaciones de autoconsumo, dando pequeñas ayudas a la compra de paneles solares o miniaerogeneradores sin vertido a la red.
En caso de gobernar, la formación se inclinaría por establecer un plan de medidas de ahorro y eficiencia en edificios públicos, además de la rehabilitación de viviendas.
A favor de un Plan Estratégico de la Bicicleta
Por otro lado elaboraría un Plan Estratégico de la Bicicleta que fomentara ejes arteriales ciclistas que crucen ciudades y pueblos.
«Con ello se tratará de conectar las diferentes poblaciones y espacios de atracción de la región (polígonos industriales, zonas comerciales, etc.) aprovechando la red de carreteras existente y buscando alternativas tranquilas en vías locales y caminos».
También dentro del apartado del transporte, podemos impulsará el uso de medios de transporte alternativos al coche particular: transporte público, ferrocarril, vehículos eléctricos y bicicleta.
Respecto al agua y el aire, defenderá la gestión integrada y sostenible de ríos, lagos, humedales y acuíferos, auditará el funcionamiento de los sistemas públicos y privados de depuración de aguas residuales, y mejorará las inspecciones y el control ambiental de la calidad del aire y las aguas.
Su intención es también promover una gestión eficiente de los residuos y la reducción de los agentes contaminantes; poner en marcha un Plan de Reforestación contra la Desertización y derogar la nueva Ley de Montes, actualmente en tramitación parlamentaria. EFE
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