Ejemplar de pulpo común, "Octopus vulgaris", en laboratorio. En la imagen, la postura y coloración del ejemplar siguen un patrón deimático como respuesta defensiva frente a un posible predador (en este caso el fotógrafo) con la finalidad de desorientar o asustar, aparentando mayor tamaño. En el pulpo común el patrón deimático consta de seis componentes: (1) palidez de la piel; (2) brazos curvados en amplio arco y velo extendido al máximo; (3) anillo ocular oscuro, (4) pupila dilatada; (5) ventosas de bordes oscuros para resaltar el contorno del animal; y (6) chorro de agua. Foto: Roger Villanueva, proyecto OCTOSET, Instituto de Ciencias del Mar, CSIC.

Ejemplar de pulpo común, "Octopus vulgaris", en laboratorio. En la imagen, la postura y coloración del ejemplar siguen un patrón deimático como respuesta defensiva frente a un posible predador (en este caso el fotógrafo) con la finalidad de desorientar o asustar, aparentando mayor tamaño. En el pulpo común el patrón deimático consta de seis componentes: (1) palidez de la piel; (2) brazos curvados en amplio arco y velo extendido al máximo; (3) anillo ocular oscuro, (4) pupila dilatada; (5) ventosas de bordes oscuros para resaltar el contorno del animal; y (6) chorro de agua. Foto: Roger Villanueva, proyecto OCTOSET, Instituto de Ciencias del Mar, CSIC.

El pulpo, el invertebrado más inteligente, sensible y "rey del camuflaje"

Publicado por: Redacción EFEverde 8 de octubre, 2022

Amaya Quincoces Riesco.- Madrid, (EFE).- Conocido como "rey del camuflaje", el pulpo, cuyo Día Mundial se celebra hoy, es el invertebrado más inteligente, además de sensible al dolor lo que exige aplicar mecanismos jurídicos frente al sufrimiento, cuando es sacrificado en la pesca, ha indicado a Efe el director general de Derechos de los Animales, Sergio García.

De gran interés pesquero por su demanda mundial como manjar gastronómico, el pulpo común (Octopus vulgaris), abundante en las costas de la península Ibérica, no es un invertebrado cualquiera, sino un cefalópodo con un volumen neuronal similar al de un perro de tamaño medio.

Con un cerebro central y ramificaciones del mismo a sus ocho brazos, su desarrollado sistema nervioso lo hace además sensible al dolor y, al sufrimiento, según las evidencias científicas.

Morir para reproducirse

Los pulpos, que además tienen tres corazones y sangre azul son capaces de detectar la luz a través de su piel, se reproducen una sola vez en su vida, desovando y muriendo después de que la hembra pone miles de huevos.

Estos son fertilizados con espermatozoides de diversos machos y tras la puesta las hembras se van consumiendo, quedándose sin energía tras dejar de comer a lo largo del proceso de incubación y cuidado de los huevos, refugiada en alguna oquedad rocosa, periodo que puede durar meses hasta fallecer tras el nacimiento de los pulpos
recién nacidos.

Dotado de unas características singulares inmortalizadas en documentales como "Lo que el pulpo me enseñó", galardonado con un Oscar, este animal conocido como el rey del camuflaje, se mimetiza con el entorno.

En milésimas de segundo, esta especie -con una capacidad innata desde el nacimiento- cambia simultáneamente de color y textura de la piel para camuflarse ante depredadores y presas, algo que en el reino animal únicamente los cefalópodos pueden hacer.

Aprender de la experiencia y la observación

Según investigaciones realizadas en acuario, el pulpo es capaz de aprender de la experiencia, consciente de que no debe acudir en busca de su manjar predilecto, el cangrejo, cuando identifica que la presa está junto a objetos en donde previamente el cefalópodo ha recibido estímulos molestos.

Y además, es capaz de aprender por observación del comportamiento de sus congéneres; es decir, si se colocan juntas peceras transparentes con un pulpo en cada una, el individuo observador aprende del de enfrente y de su comportamiento, y evita aquellas situaciones que ha observado que al otro le han molestado cuando a él se le presenta esa misma situación.

Dadas las evidencias que confirman que los pulpos sienten, "está sobre la mesa una enmienda" de incorporación de los cefalópodos en el trámite de reforma del Código Penal en maltrato animal, que acompañará a la nueva ley de protección de los animales de compañía y silvestres en cautividad -que acaba de iniciar su trámite parlamentario-, según ha avanzado a Efe el director general de Derechos de los Animales.

Mecanismos jurídicos de protección 

Ciertas especies marinas "en algunas circunstancias, son animales de producción cazados o  (en este caso)  pescados, y deben tener también mecanismos que garanticen el bienestar en las situaciones en las que se hace uso de ellos", ha añadido.

"Y hablamos, por ejemplo, de las almadrabas de los atunes o las factorías de pulpos que han planteado su apertura", ha advertido.

En el mundo de la pesca, según los expertos, se están empezando a utilizar técnicas de aturdimiento y sacrificio del pescado para reducir el dolor y sufrimiento. Así, existen empresas en la península que emplean procedimientos japoneses de aturdimiento del atún en el mar mediante impacto en el cráneo justo antes de ser izado a la barca.

También existen cintas robotizadas que transportan los salmones cultivados en factorías para detectar la cabeza del animal sacrificándolo con rapidez por destrucción cerebral mediante el empleo de una cuchilla, reduciendo el sufrimiento.

Desde el punto de vista económico, las empresas y los consumidores coinciden en que a menor sufrimiento, mejor calidad de la carne del pescado.

Según ha explicado a Efe el biólogo marino Roger Villanueva, especialista en cefalópodos del Instituto de Ciencias del Mar, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en cuestiones de experimentación animal a nivel europeo los pulpos están protegidos por normativa europea desde 2013, dado que "son capaces de sentir dolor, angustia o sufrimiento".

El científico ha recordado que esta capacidad se ha demostrado en experimentos en acuario donde se aplica a pulpos una sustancia irritante similar al vinagre provocando que se alejaran de superficies que ellos identificaban con ese producto muy molesto para su piel, para buscar otras en donde les era suministrado inmediatamente un
analgésico.

A raíz de los resultados de este tipo de investigaciones, durante la experimentación animal se sigue el principio de las 3 R: Reducción (utilización del mínimo número de ejemplares indispensable), Reemplazamiento (métodos que evitan el uso de animales) y Refinamiento (uso de métodos que alivian o minimizan el dolor, el sufrimiento o la angustia potenciales y mejoran el bienestar de los animales utilizados).

Lo que no está regulado actualmente en la Unión Europea es el bienestar animal durante la producción industrial de especies marinas cultivadas como el salmón, la dorada, la lubina, etc, y como lo serían también las granjas de pulpos, un tipo de proyectos muy rechazados por los defensores de los animales.

El biólogo Roger Villanueva ha recordado que, por ejemplo, para la ganadería, sí existe legislación para evitar sufrimiento durante el cultivo, transporte y sacrificio de animales y sería recomendable que en el futuro se utilicen medidas similares en el sector acuícola.

Ha recordado que existen granjas que favorecen el bienestar animal mediante cultivos extensivos evitando aglomeración de animales y que permiten la expresión normal de su comportamiento, cualidades cada día más valoradas por el consumidor. EFEVerde

 

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Redacción EFEverde

Un equipo de periodistas especializados en periodismo e información ambiental de la Agencia EFE.