Colonia de coral naranja. © Asociación Hombre y Territorio

El coral naranja del Mediterráneo espera la llegada de la luna llena de junio. Por Alexis Terrón

Una noche al año, con la luna llena de junio, el coral naranja del Mediterráneo libera sus larvas al mar. Miles de colonias lo hacen a la vez, sincronizadas por una señal biológica que llevan grabada desde hace milenios.

Las larvas son visibles a ojo humano bajo el agua: pequeñas cápsulas naranjas que emergen de los tentáculos de los pólipos y ascienden lentamente hacia los tentáculos para que en un instante dado se liberen a la columna de agua. Es el equivalente mediterráneo del coral spawning de la Gran Barrera de Coral. Muy pocas personas saben que ocurre aquí.

La especie de coral es Astroides calycularis, coral naranja, y es considerada endémica del Mediterráneo occidental aunque existen poblaciones que se adentran en el golfo de Cádiz. No existe en ningún otro mar del mundo. Está catalogada como Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas y protegida simultáneamente por el Convenio de Barcelona, el Convenio de Berna y el Apéndice II de CITES.

La biología reproductiva de esta especie acumula varias sorpresas

Primera: lo que la ciencia del siglo XIX describía como hermafroditismo resultó ser un error. Cada colonia es o macho o hembra, sin excepción.

Segunda: las larvas no salen por la boca del pólipo, como se asumía por analogía con otros corales. Maduran dentro del tejido de la colonia madre durante meses, migran al interior de los tentáculos y emergen por sus puntas.

Tercera: la fertilización ocurre internamente, con las hembras ejerciendo cuidado parental activo hasta que las larvas están completamente formadas. Es un nivel de sofisticación reproductiva que no esperaríamos encontrar en un coral de aguas templadas.

El evento se produce durante la luna llena de junio, aunque la temperatura del agua actúa como segundo gatillo. Esto explica que en la costa andaluza, donde hay surgencias de agua fría, el pico de puesta pueda retrasarse unos días respecto a las poblaciones italianas o maltesas.

También abre una pregunta que nadie ha respondido aún: si el calentamiento del Mediterráneo desacopla la señal de temperatura de la señal lunar, el mecanismo podría fallar sin que lo notáramos hasta que fuera tarde.

El Programa MedCoral, de la Asociación Hombre y Territorio, lleva documentando estas poblaciones en el norte del Mar de Alborán desde 2007. La ironía es que el evento de puesta sincronizada, que es el momento biológicamente más importante del año para la especie, es también el menos documentado. Una noche, una vez al año, con todo el equipo bajo el agua en oscuridad total.

Técnica de restauración «Siembra de reclutas»

El coral naranja libera sus larvas una sola noche al año. Duran unos días en el plancton antes de asentarse en el sustrato. Si no encuentran roca disponible, mueren. En el Mediterráneo andaluz, buena parte del fondo rocoso está cubierto por Rugulopteryx okamurae, el alga invasora asiática que desde 2015 ha colonizado las costas andaluzas y que las larvas de coral no pueden colonizar.

La puesta más espectacular del año no sirve de nada si no hay donde aterrizar.

El equipo científico de MedCoral ha desarrollado una respuesta directa a ese problema. La denominan Siembra de Reclutas: durante la noche de luna llena de junio, mientras las colonias liberan sus plánulas, los buceadores recogen larvas en la columna de agua y las depositan esa misma noche sobre los arrecifes artificiales de coral ya instalados en la costa.

El arrecife artificial tiene una ventaja que la roca natural ha perdido: está libre de R. okamurae. Las larvas encuentran sustrato disponible, se asientan y comienzan su desarrollo.

Es una intervención que cierra el ciclo completo de la restauración. Hasta ahora, los programas de restauración de coral trabajaban con colonias adultas rescatadas o propagadas vegetativamente: se trasplantaba lo que ya existía.

La Siembra de Reclutas introduce por primera vez la reproducción sexual activa en el protocolo. Las larvas recogidas son genéticamente distintas entre sí, producto de la combinación entre colonias macho y hembra de la población natural.

Eso significa diversidad genética nueva en los arrecifes regenerados, algo que el trasplante de fragmentos clonales no puede aportar.

La técnica es pionera en el contexto mediterráneo. No existe, hasta donde ha documentado MedCoral, ningún protocolo equivalente de recolección y siembra directa nocturna de plánulas de Astroides calycularis en arrecifes artificiales activos.

La ventana de aplicación es estrecha por definición: una noche al año, con condiciones de mar aceptables para buceo nocturno, coincidiendo exactamente con el pico de planulación.

Alexis Terrón es director científico del programa MedCoral, enfocado en la conservación de corales, dentro de la Asociación Hombre y Territorio.

No hay margen para repetirla si algo falla.

Lo que hace funcionar la técnica es la combinación de dos conocimientos que MedCoral ha acumulado durante casi veinte años: saber exactamente cuándo y dónde ocurre la puesta en el norte del Mar de Alborán, y haber instalado previamente los sustratos adecuados a la distancia y profundidad correctas.

Sin ese trabajo previo, recoger larvas esa noche no tendría adónde llevarlas.

 

Alexis Terrón es director científico del programa MedCoral, enfocado en la conservación de corales, dentro de la Asociación Hombre y Territorio.

 

Fotografía: © Asociación Hombre y Territorio.

Logotipo de la Asociación Hombre y Territorio

 

 


 

Esta tribuna puede reproducirse libremente citando a sus autores y a EFE Verde.

 

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