El estudio, titulado «Cambio Climático en España: evidencias, emisiones y políticas», aconseja igualmente aprovechar los propios mecanismos de la naturaleza para combatir la escasez de lluvia y conservar así los ciclos naturales de los ecosistemas.
Raúl Estévez, uno de los autores del informe, ha explicado que estos mecanismos se dan a través del mantenimiento de una «infraestructura verde», que incluye la conservación de los hábitats de la Red Natura 2000, las áreas agrícolas tradicionales y las zonas urbanas que adoptan buenas prácticas en «interconexión ecológica».
El texto revela que en los últimos cuarenta años los cambios de ocupación del suelo en humedales, regadíos y huertas provocaron una menor transpiración del vapor que contribuyó a la «aceleración de la modificación climática».
Los autores del informe -ingenieros, economistas, ecólogos, sociólogos y geógrafos- creen que existe una dialéctica entre ecología y economía por las emisiones de dióxido de carbono ligadas a la producción, e instan al Gobierno a «evitar políticas contradictorias» y eliminar subvenciones perjudiciales para el medio ambiente, como las destinadas a los combustibles fósiles o las petroleras.
Además, proponen reducir emisiones de dióxido de carbono en los sectores energéticos y de transporte, implicar a las administraciones públicas para impulsar planes de mitigación y concienciación y caminar hacia un modelo económico «más respetuoso con el entorno». EFEverde




